Ofensiva por el aire puro: la CAR suspende tres fundidoras contaminantes en Soacha

La CAR suspende tres fundidoras contaminantes en Soacha, los peritos ambientales confirmaron que se c contaminaba activamente en la zona

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impuso medidas preventivas drásticas contra tres empresas de fundición en la vereda La Chacua, municipio de Soacha, debido a la operación ilegal de hornos industriales. Durante una visita técnica, los peritos ambientales confirmaron que estas fábricas funcionaban sin los permisos de emisiones atmosféricas obligatorios, lanzando contaminantes directamente al entorno. Por tal motivo, el director de la regional Soacha, César Augusto Rico Mayorga, ordenó la suspensión inmediata de las actividades para frenar el daño progresivo al recurso aire y proteger la salud de las comunidades aledañas. Estas acciones forman parte de una estrategia regional que busca sanear el cinturón industrial del sur de la capital, donde la quema de combustibles sin control eleva peligrosamente los niveles de material particulado.

En cuanto a las irregularidades detectadas, los técnicos hallaron infraestructuras precarias que desafiaban cualquier norma de seguridad ambiental vigente. Una de las empresas operaba un horno carente de chimenea y de sistemas de control, mientras que otra utilizaba un mecanismo artesanal compuesto por tambores metálicos oxidados y fisurados para evacuar el humo. Asimismo, la tercera compañía sancionada omitió presentar los análisis de calidad del aceite usado que consumía como combustible, ignorando además el registro obligatorio de generador de residuos peligrosos. Estas fallas estructurales permiten que gases tóxicos y partículas sólidas se dispersen sin barreras, afectando no solo la visibilidad en la zona, sino también la calidad de vida de los habitantes de Soacha y las localidades del sur de Bogotá.

Ofensiva por el aire puro: la CAR suspende tres fundidoras contaminantes en Soacha

Siga leyendo:

Además, el informe técnico estima que estas fundidoras procesan entre dos y tres toneladas diarias de material, una capacidad de producción que exige rigurosos protocolos de vigilancia estatal. Por esta razón, la CAR enfatizó que el incumplimiento de estas suspensiones agravará la responsabilidad jurídica de los propietarios, quienes podrían enfrentar cierres definitivos y multas económicas millonarias. De igual manera, las autoridades ambientales resaltan que el manejo inadecuado de aceites y residuos sólidos en estas plantas genera filtraciones que terminan contaminando el suelo y las fuentes hídricas cercanas. Por consiguiente, la vigilancia permanente sobre este corredor industrial constituye una prioridad para evitar que la informalidad empresarial sacrifique el bienestar ecosistémico de la región.

Por otro lado, la Secretaría de Ambiente de Bogotá mantiene una coordinación constante con la CAR para monitorear la nube de contaminación que viaja frecuentemente desde Soacha hacia el interior de la ciudad. Según los registros de la Red de Monitoreo de Calidad del Aire, las emisiones industriales no controladas representan una de las principales causas de las alertas ambientales que afectan la movilidad y la salud pública en la capital. Por tal motivo, los operativos como el realizado en La Chacua resultan fundamentales para reducir la incidencia de enfermedades respiratorias en la población infantil y en los adultos mayores. Igualmente, las entidades oficiales promueven programas de reconversión tecnológica para que las pequeñas y medianas industrias adopten fuentes de energía más limpias y sistemas de filtrado de alta eficiencia.

Ofensiva por el aire puro: la CAR suspende tres fundidoras contaminantes en Soacha

Temas de interés:

Finalmente, la autoridad ambiental invita a la ciudadanía a denunciar cualquier chimenea sospechosa o emisión inusual a través de sus canales oficiales y la línea de atención de la Corporación. El compromiso del Distrito y la Gobernación de Cundinamarca apunta a consolidar una «Bogotá-Región» que respete los límites de la naturaleza y promueva un desarrollo industrial responsable. Mientras las empresas sancionadas permanecen bajo sello, los inspectores continuarán recorriendo la zona para verificar que ninguna otra unidad de fundición opere en la clandestinidad. El mensaje de las instituciones es claro: el crecimiento económico nunca debe estar por encima del derecho fundamental a respirar un aire libre de venenos.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest