Ocho mujeres privadas de la libertad en la Cárcel Distrital de Mujeres de Cartagena tendrán la oportunidad de iniciar estudios de educación superior, como parte de una estrategia que busca fortalecer sus procesos de resocialización y ampliar sus posibilidades de construir un nuevo proyecto de vida. La iniciativa cuenta con el acompañamiento de la administración del centro penitenciario y de la Institución Universitaria Mayor de Cartagena (UMayor).
El proceso representa un avance importante dentro de la formación académica de las internas. Durante los últimos dos años, la cárcel trabajó para convertirse en una sede oficial para la presentación de las Pruebas ICFES, lo que permitió que las participantes pudieran culminar su educación secundaria y posteriormente aspirar a ingresar a programas de educación profesional.
De acuerdo con la institución, este trabajo comenzó hace aproximadamente dos años y permitió crear las condiciones necesarias para que las mujeres pudieran continuar con su formación. La educación superior se plantea ahora como una nueva etapa dentro de ese proceso, con el propósito de entregarles herramientas que puedan ser utilizadas tanto durante su permanencia en el establecimiento como después de recuperar su libertad.
El director de la Cárcel de Mujeres, Enrique Mercado Marriaga, destacó que el acceso a la educación puede convertirse en una herramienta para transformar los proyectos personales y familiares de las internas. La apuesta institucional busca que más mujeres puedan prepararse académicamente y adquirir conocimientos que contribuyan a ampliar sus oportunidades.
La iniciativa también hace parte de una visión de resocialización basada en la educación y el desarrollo de capacidades. El objetivo es que las mujeres privadas de la libertad puedan fortalecer sus conocimientos, desarrollar nuevas habilidades y contar con mayores posibilidades para afrontar su regreso a la sociedad.
Para la administración de la cárcel, el proceso tiene además un impacto que trasciende a las estudiantes, pues la preparación académica puede contribuir a la reconstrucción de sus proyectos familiares y personales. La formación profesional se convierte así en una alternativa para generar nuevas oportunidades una vez finalicen sus procesos judiciales.
La participación de la UMayor permite avanzar hacia una etapa de formación universitaria dentro del establecimiento penitenciario. Las ocho mujeres iniciarán este camino con el acompañamiento institucional necesario para desarrollar sus estudios y continuar fortaleciendo su preparación académica.
Este programa representa un paso significativo para Cartagena al vincular la educación superior con los procesos de resocialización penitenciaria. La iniciativa busca demostrar que la formación académica puede ser una herramienta para abrir nuevas oportunidades, fortalecer la autonomía y facilitar la construcción de proyectos de vida alejados de las circunstancias que llevaron a las mujeres a estar privadas de la libertad.
La experiencia podría convertirse además en un punto de partida para ampliar el acceso a la educación superior de otras internas, consolidando la formación académica como uno de los pilares de los procesos de reintegración social en la ciudad.




