Bajo la dirección del alcalde Félix Henao, la Administración Distrital de Tumaco dio inicio a las esperadas obras de renovación de la Plaza de Mercado y Mariscos, un proyecto que busca transformar este emblemático espacio y mejorar la calidad de vida de los habitantes del sector. Sin embargo, a pesar de la promesa de progreso, comerciantes y residentes de la zona han expresado su preocupación por los efectos negativos que ha generado la ejecución de estas obras.
Las intervenciones, que se llevan a cabo en la calle del Comercio, calle Popayán y el sector Antioquia, ubicados en la Comuna Tres del Distrito, han generado una ola de inconformidad entre los comerciantes. Alegan incumplimientos en los plazos de entrega, desorganización en las labores de demolición y una creciente sensación de inseguridad en la zona.
Preocupación
Fernando Pinzón, administrador de un supermercado en el sector, manifestó su molestia por las demoras en la ejecución del proyecto y los efectos colaterales que ha traído. “Nos tiene preocupados la manera en que están haciendo la demolición de la obra. Están golpeando las losas contra el suelo para triturarlas, y eso ha generado vibraciones que están afectando las estructuras de las casas aledañas”, denunció Pinzón, quien además hizo un llamado a los encargados de las obras a tomar medidas para evitar daños a terceros.
Por su parte, Isabel Rosero, coordinadora de Recursos Humanos de la empresa El Diamante, aunque reconoció el valor del proyecto para la región, criticó la forma en que se ha llevado a cabo. “Esta obra ha afectado la parte social, ambiental y de seguridad. Nos da miedo transitar de noche, y los clientes han dejado de venir. Las ventas han bajado y no hay control de la movilidad en la zona”, afirmó. Rosero también señaló que en noviembre pasado el alcalde Henao prometió habilitar el paso por la calle Popayán, algo que aún no se ha cumplido.
Acompañamiento
A las críticas se suma Jorge Cabrera, gerente del hotel Costa Real, quien enfatizó el impacto económico que ha generado el proyecto. “El incumplimiento de acuerdos y la inseguridad nos tiene afectados. Exigimos acompañamiento por parte de las autoridades y que se cumplan las fechas pactadas para no seguir perjudicando el comercio local”, sostuvo.
Los comerciantes han solicitado que se habilite urgentemente la intersección entre la calle Bolívar y la calle Popayán, tal como se había acordado previamente, y piden mayor presencia de la Policía y de agentes de tránsito para garantizar la movilidad y la seguridad en la zona. También reclaman la reorganización del uso de casetas, ya que algunas de estas han bloqueado el acceso a negocios establecidos.
A pesar de las molestias, los comerciantes mantienen la esperanza de que las obras concluyan pronto y puedan disfrutar de un entorno renovado que impulse el desarrollo económico del distrito. Entretanto, continúan exigiendo respuestas concretas y soluciones inmediatas por parte de la administración distrital.

