La obesidad, al ser una enfermedad multifactorial, tiene múltiples orígenes y causas; adicionalmente, también es la causa de muchas otras enfermedades que tienen un impacto en diferentes órganos. Ante esta situación, hay que prestarle mucha atención al sistema respiratorio, uno de los que frecuentemente se ve más afectado tras este dictamen.
No solo se trata de vivir con sobrepeso u obesidad, sino de entender los riesgos que ello conlleva. Diversos estudios han demostrado que el aumento de peso, por encima de los límites recomendados, es un factor de riesgo para el desarrollo de otras enfermedades crónicas1,
Además de ser una enfermedad en sí misma, la obesidad incrementa el desarrollo de otras patologías como: hipertensión arterial, aumento de lípidos en sangre y falla cardiaca; adicionalmente es considerada causa directa de diferentes tipos de cáncer, enfermedades respiratorias como la apnea del sueño, que es la obstrucción intermitente de las vías respiratorias mientras que la persona está durmiendo.
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“Fisiológicamente está comprobado que los pacientes con sobrepeso y obesidad se ven afectados por esa disminución de la capacidad pulmonar, ocasionando problemas para la eliminación del dióxido de carbono que entra a nuestro organismo, manifestándose en situaciones cognitivas y riesgo de hipertensión pulmonar”, precisa el especialista Javier Fajardo, médico neumólogo.

