La carrera por la Casa de Nariño para las elecciones presidenciales de Colombia de 2026 sumó un nuevo capítulo político luego de que el Nuevo Liberalismo anunciara oficialmente el coaval a la candidatura presidencial de la senadora Paloma Valencia, quien competirá en fórmula con el exdirector del DANE, Juan Daniel Oviedo, como aspirante a la Vicepresidencia.
La decisión marca una alianza entre sectores del liberalismo reformista y la derecha política, y busca consolidar un bloque electoral capaz de competir con las candidaturas de izquierda y centro en una contienda caracterizada por la fragmentación y la polarización política.
El anuncio del coaval y su significado político
El respaldo fue confirmado por el partido liderado por Juan Manuel Galán, quien explicó que la colectividad decidió sumarse a la campaña de Paloma Valencia como parte de una estrategia para construir una alternativa política que supere las divisiones ideológicas del país.
El coaval implica que el partido Nuevo Liberalismo respalda formalmente la candidatura, permitiendo que el movimiento haga parte de la campaña y participe en la conformación de la plataforma política que presentará la fórmula presidencial ante los votantes.
Galán afirmó que el proyecto busca “construir unidad y ofrecer una alternativa basada en principios y respeto a los colombianos”, destacando la necesidad de generar acuerdos políticos para enfrentar los desafíos del país en los próximos años.
Por su parte, Valencia agradeció el respaldo del partido y señaló que la alianza representa una oportunidad para impulsar una agenda de reformas institucionales, crecimiento económico y seguridad.
La fórmula presidencial: Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo
La candidatura se completó con la elección de Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial. Oviedo, reconocido por su paso como director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), fue una figura destacada en la política reciente tras su participación en procesos electorales y consultas interpartidistas.
La decisión de incluir a Oviedo en la fórmula responde a una estrategia política orientada a ampliar el espectro electoral del proyecto político de Valencia. Mientras la senadora representa una línea más cercana al uribismo y al partido Centro Democrático, Oviedo ha sido visto como una figura con mayor cercanía a sectores moderados y urbanos.
Analistas políticos consideran que esta combinación busca atraer tanto al electorado tradicional de derecha como a votantes de centro que han mostrado desconfianza frente a las posiciones más radicales del uribismo.
La Gran Consulta por Colombia y el origen de la alianza
El respaldo del Nuevo Liberalismo también tiene su origen en los resultados de la Gran Consulta por Colombia de 2026, un proceso interpartidista en el que varias figuras del centro y la derecha compitieron para definir liderazgos y alianzas rumbo a la elección presidencial.
En esa consulta participaron líderes políticos como Galán, Oviedo y otros aspirantes del espectro político de centro-derecha. La senadora Valencia resultó como una de las figuras más fuertes del proceso, lo que posteriormente facilitó la adhesión de varios dirigentes y movimientos políticos a su campaña.
El objetivo de esta coalición es consolidar un bloque que compita contra los candidatos de izquierda y del oficialismo en un escenario político marcado por fuertes debates ideológicos sobre seguridad, economía y reformas sociales.
Reacciones políticas: críticas y controversia
La decisión del Nuevo Liberalismo no estuvo exenta de polémica. El presidente Gustavo Petro reaccionó públicamente y cuestionó el respaldo del partido a Valencia, sugiriendo que la alianza contradecía algunos de los principios históricos del movimiento fundado por Luis Carlos Galán.
En redes sociales y declaraciones públicas, Petro criticó el acercamiento entre sectores liberales y el uribismo, argumentando que la decisión refleja tensiones ideológicas dentro del espectro político colombiano.
Las críticas también se extendieron a otros sectores de la política nacional, donde algunos analistas consideran que la alianza podría generar divisiones dentro del propio liberalismo reformista.
Un escenario electoral cada vez más competitivo
El respaldo del Nuevo Liberalismo se suma a un panorama electoral que ya incluye múltiples candidaturas y coaliciones. En la izquierda, el bloque cercano al oficialismo se articula alrededor del Pacto Histórico, mientras que en el centro y la derecha emergen diversas alianzas que buscan consolidar un candidato fuerte para la primera vuelta presidencial.
En este contexto, la campaña de Valencia y Oviedo buscará posicionarse como una alternativa que combine seguridad, crecimiento económico y reformas institucionales, intentando atraer votantes más allá de las bases tradicionales del uribismo.
Las próximas semanas serán clave para la consolidación de alianzas políticas, la inscripción formal de candidaturas y el inicio de una campaña que se perfila como una de las más disputadas en la historia reciente del país.



