La expansión y modernización del sistema de saneamiento del Área Metropolitana de Asunción representa uno de los principales desafíos de infraestructura urbana de Paraguay. Durante los últimos años, las autoridades han impulsado diferentes proyectos destinados a ampliar las redes de alcantarillado sanitario, rehabilitar colectores existentes y construir nuevas instalaciones para el tratamiento de las aguas residuales.
Dentro de este proceso se encuentra la construcción de nuevos colectores sanitarios que permitirán recoger los efluentes generados por hogares y establecimientos, trasladándolos hacia plantas de tratamiento antes de su devolución al ambiente.
La información oficial de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (ESSAP) identifica a la cuenca del Itay como una de las áreas prioritarias para la construcción de nuevos colectores principales. El proyecto abarca sectores de Asunción y Fernando de la Mora, además de zonas relacionadas con Luque y San Lorenzo.
Importante: aunque el planteamiento de la noticia se refiere a Asunción y a una nueva fase de instalación, los proyectos de saneamiento de la capital se han desarrollado por etapas y en diferentes cuencas. Por eso, no debe confundirse la construcción de colectores sanitarios con las obras de desagüe pluvial, que tienen como objetivo manejar el agua de lluvia.
Una red pensada para transportar las aguas residuales
Los colectores sanitarios cumplen una función fundamental dentro de cualquier sistema moderno de saneamiento. Su objetivo es recoger las aguas residuales procedentes de viviendas, comercios y otros establecimientos y conducirlas mediante una red subterránea hasta instalaciones donde puedan recibir tratamiento.
En el caso del Gran Asunción, el Plan Maestro de Alcantarillado Sanitario elaborado por ESSAP identificó la necesidad de ampliar la infraestructura debido a la insuficiencia de las redes existentes.
Para la cuenca del Itay se planteó la construcción de aproximadamente 33 kilómetros de tuberías de gran diámetro, destinadas a transportar las aguas residuales hacia la planta de tratamiento correspondiente. El proyecto contempla colectores como Santa Teresa, Mariscal Estigarribia, Rafael Franco, Itay Este, Aviadores del Chaco e Itay Oeste.
La infraestructura está diseñada para trabajar como una red conectada. Los colectores secundarios recogen los efluentes de sectores más pequeños, mientras que los colectores principales concentran esos caudales y los trasladan hacia los puntos de tratamiento.
Obras que ya han incluido instalación de colectores
La ampliación del sistema no es únicamente una planificación futura. ESSAP ha ejecutado distintas intervenciones vinculadas con los colectores principales de la cuenca del Itay.
Entre ellas se encuentra el lote correspondiente al colector Mariscal Estigarribia, donde se realizaron trabajos para instalar tuberías de PVC destinadas al sistema de alcantarillado sanitario. La obra formó parte del Proyecto de Modernización del Sector Agua y Saneamiento, financiado mediante un préstamo del Banco Mundial.
Otro de los proyectos contempló la colocación de colectores en distintos barrios de Asunción y Fernando de la Mora. De acuerdo con ESSAP, el denominado Lote 3 contempló 19.685 metros de colectores principales y secundarios, con el objetivo de beneficiar a unos 74.000 habitantes.
Estas intervenciones muestran que la expansión del alcantarillado sanitario se ha desarrollado mediante diferentes lotes y sectores, en lugar de tratarse de una única obra concentrada en toda la capital.
El proyecto de la Cuenca Lambaré
Otra de las grandes iniciativas de saneamiento vinculadas con Asunción y su área metropolitana es el proyecto de la Cuenca Lambaré, que involucra a Lambaré, sectores de Asunción, Fernando de la Mora y Villa Elisa.
El proyecto contempla 22 kilómetros de colectores principales, 16 kilómetros de líneas de impulsión y 15 estaciones de bombeo, además de aproximadamente 877 kilómetros de colectores secundarios y terciarios.
La iniciativa también contempla la construcción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en Lambaré, diseñada para procesar hasta 2.226 litros de aguas cloacales por segundo.
La inversión prevista para este proyecto asciende a aproximadamente 165 millones de dólares, con participación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo para la Promoción del Desarrollo (FONPRODE), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Unión Europea.
Más de 335.000 personas entre los beneficiarios
Uno de los aspectos más relevantes de la Cuenca Lambaré es su alcance regional. Las autoridades estimaron que las obras beneficiarían a más de 335.000 personas de Lambaré, Asunción y Fernando de la Mora.
El impacto esperado no se limita a las viviendas que podrán conectarse a una red sanitaria. La infraestructura también busca mejorar las condiciones ambientales de toda el área metropolitana.
Una red de alcantarillado adecuadamente diseñada permite disminuir la necesidad de descargar aguas residuales sin tratamiento directamente en calles, arroyos y otros cursos hídricos.
El tratamiento de las aguas residuales, una pieza fundamental
Instalar tuberías no es suficiente para solucionar el problema del saneamiento. El sistema necesita también instalaciones capaces de recibir y tratar los efluentes.
Por esta razón, los proyectos de infraestructura sanitaria contemplan conjuntamente redes de alcantarillado, estaciones de bombeo y plantas de tratamiento.
En la Cuenca Lambaré, por ejemplo, las aguas residuales serán conducidas hacia la PTAR, donde recibirán tratamiento antes de ser devueltas al ambiente mediante el sistema previsto por el proyecto. La planta tendrá una capacidad máxima de procesamiento de 2.226 litros por segundo.
El objetivo es reducir la cantidad de contaminantes que llegan directamente a los cuerpos de agua y mejorar las condiciones sanitarias de las zonas urbanas.
Un problema que va más allá de las tuberías
El crecimiento urbano del Gran Asunción ha incrementado la presión sobre los servicios de saneamiento. A medida que aumenta la población y se expanden los barrios, también crece la cantidad de aguas residuales que deben ser recolectadas y tratadas.
El propio Plan Maestro de ESSAP señala que las necesidades de infraestructura incluyen tanto la rehabilitación de colectores existentes como la construcción de nuevas redes y plantas de tratamiento.
En sectores donde las redes son antiguas o presentan problemas, la rehabilitación resulta necesaria para mantener el servicio. En zonas que todavía no cuentan con una cobertura suficiente, la prioridad pasa por ampliar la red mediante nuevos colectores.
Esta combinación de renovación y expansión es fundamental para evitar que el crecimiento urbano termine superando la capacidad de la infraestructura sanitaria.
Diferencia entre alcantarillado sanitario y desagüe pluvial
Uno de los puntos que puede generar confusión en las obras urbanas de Asunción es la diferencia entre alcantarillado sanitario y desagüe pluvial.
El alcantarillado sanitario está destinado principalmente a transportar aguas residuales generadas por las actividades humanas. Estas aguas deben dirigirse hacia sistemas de tratamiento.
El desagüe pluvial, en cambio, está diseñado para manejar el agua producida por las lluvias y disminuir las inundaciones y los raudales.
Actualmente también se ejecutan obras de drenaje pluvial en Asunción. Por ejemplo, la Municipalidad informó en mayo de 2026 sobre trabajos en la cuenca del arroyo Lambaré que incluyen la construcción de alcantarillas celulares y pavimento hidráulico para mejorar la evacuación de grandes volúmenes de agua durante lluvias intensas.
Ambos sistemas son importantes, pero cumplen funciones diferentes y no deben presentarse como si fueran la misma infraestructura.
Los beneficios ambientales
Uno de los principales beneficios esperados de la expansión del alcantarillado sanitario es la reducción de las descargas de aguas residuales sin tratamiento.
Cuando los efluentes llegan directamente a los cursos de agua, pueden transportar materia orgánica, nutrientes, microorganismos y otros contaminantes. Esto puede deteriorar la calidad del agua y afectar los ecosistemas.
Los proyectos de saneamiento de Asunción y su área metropolitana buscan precisamente reducir este problema mediante la recolección y tratamiento de los efluentes antes de su disposición final. El MOPC señala que las obras de la Cuenca Lambaré permitirán mejorar las condiciones de salubridad y reducir la contaminación asociada a las descargas directas.
Impacto en la salud pública
El saneamiento también tiene una relación directa con la salud pública.
Contar con una red adecuada permite gestionar de manera más segura los residuos líquidos producidos diariamente por la población. Además, la reducción de aguas residuales expuestas o descargadas sin tratamiento contribuye a disminuir riesgos ambientales y sanitarios.
Por eso, la expansión del alcantarillado no debe entenderse solamente como una obra de ingeniería. También forma parte de una estrategia de desarrollo urbano, protección ambiental y mejora de las condiciones de vida.
Una transformación que requiere varios años
La modernización del saneamiento de Asunción y su área metropolitana es un proceso de gran escala que requiere diferentes proyectos, fuentes de financiación y etapas de ejecución.
La planificación de ESSAP contempla rehabilitación de redes existentes, construcción de nuevos colectores y desarrollo de plantas de tratamiento en distintas cuencas del área metropolitana.
En paralelo, la Cuenca Lambaré constituye uno de los proyectos de mayor alcance, tanto por su inversión como por el número de habitantes que se espera beneficiar.
El reto será conseguir que las nuevas infraestructuras no solamente sean construidas, sino que posteriormente puedan mantenerse y operar correctamente durante décadas.
El desafío después de las obras
La instalación de nuevas redes representa un avance importante, pero el éxito del sistema dependerá también de su operación y mantenimiento.
Las tuberías, estaciones de bombeo y plantas de tratamiento necesitan mantenimiento permanente para conservar su capacidad. También es necesario que las viviendas y establecimientos se conecten correctamente a las redes disponibles y que se eviten conexiones indebidas que puedan afectar su funcionamiento.
En el caso del proyecto de la Cuenca Lambaré, la Unión Europea señaló que la ejecución corresponde al MOPC, mientras que la operación y mantenimiento del sistema quedarán a cargo de ESSAP.
Una apuesta por el futuro del área metropolitana
La ampliación del alcantarillado sanitario representa una inversión estratégica para Asunción y las ciudades que forman parte de su área metropolitana.
Los nuevos colectores permitirán aumentar la capacidad de recolección y transporte de aguas residuales, mientras que las plantas de tratamiento buscan garantizar que los efluentes reciban un procesamiento adecuado antes de regresar al ambiente.
Con proyectos como los de las cuencas de Itay y Lambaré, Paraguay busca avanzar hacia un modelo urbano con mayor cobertura de saneamiento y mejores condiciones ambientales.
El desafío no será únicamente construir kilómetros de tuberías. Será consolidar un sistema integrado que pueda acompañar el crecimiento de Asunción durante las próximas décadas y que convierta el saneamiento en una infraestructura tan esencial como las vías, el suministro de agua potable y la energía.



