En el municipio de Sapuyes fueron entregadas dos nuevas placas huella en los sectores de Panamal, corregimiento El Espino, y Buena Esperanza, como parte del programa Huellas para la Paz, impulsado por la Gobernación de Nariño. Estas obras representan mucho más que infraestructura vial: constituyen una estrategia de inversión social que fortalece la organización comunitaria y dinamiza la economía rural.
Los proyectos fueron ejecutados mediante convenios solidarios con las Juntas de Acción Comunal (JAC), bajo un modelo participativo que promueve la corresponsabilidad ciudadana. En la vereda Panamal se construyeron 100 metros de placa huella con una inversión cercana a los 99 millones de pesos. De igual manera, en Buena Esperanza se ejecutaron otros 100 metros, priorizados por la comunidad y administrados directamente por las JAC, quienes asumieron la supervisión técnica y el manejo transparente de los recursos públicos.
Desde la administración departamental se destacó que el programa busca llevar presencia institucional a zonas históricamente excluidas de inversión sostenida. El funcionario Nelson Germán Chaucanes subrayó que estas obras benefician a niños, jóvenes y adultos, mejorando la movilidad, facilitando el transporte de productos agropecuarios y generando nuevas oportunidades de desarrollo.
Por su parte, el secretario de Infraestructura, Gabriel Osejo, informó que actualmente el programa cuenta con 170 proyectos en ejecución en el departamento, cinco de ellos en Sapuyes. Estas intervenciones no solo transforman los accesos rurales, sino que fortalecen el empoderamiento administrativo de las Juntas y consolidan la participación ciudadana como eje del progreso territorial.
Con estas entregas, Sapuyes avanza en competitividad, conectividad y dignidad rural, apostándole a la construcción de paz desde el territorio mediante la articulación efectiva entre comunidad e institucionalidad.


