Las autoridades de Nueva Zelanda activaron una alerta preventiva por riesgo de tsunami luego de que un sismo de magnitud 5,9 sacudiera la Isla Sur del país. El movimiento telúrico se registró cerca de la localidad de Te Anau y fue percibido en varias regiones del sur, lo que llevó a las agencias de emergencia a pedir a la población alejarse de las zonas costeras y dirigirse a lugares elevados como medida de precaución.
Horas después, tras una evaluación de la actividad sísmica y del comportamiento del mar, las autoridades redujeron el nivel de la alerta al determinar que no existía un riesgo significativo de un gran tsunami. Sin embargo, mantuvieron la recomendación de evitar playas, puertos y desembocaduras de ríos debido a la posibilidad de corrientes fuertes e inusuales. Hasta el momento no se han reportado víctimas ni daños materiales de consideración.


