De nuevo nos toca referirnos al tema de la inseguridad que por estos días azota con fuerza a la ciudad de Pasto.
Se trata de una situación que como lo expresa el dicho popular hace rato pasó de castaño a oscuro, puesto que, en calles de la capital de Nariño, los ladrones y atracadores andan desaforados en busca de víctimas.
Lo grave de estos episodios delincuenciales es que ahora se han centralizado en los barrios residenciales de Pasto, como es el caso del Palermo, Morasurco, Paraná, Avenida de los Estudiantes, Maridiaz, entre otros, en los cuales los malhechores acechan a todas horas.
Se trata de individuos que se movilizan en motocicletas, cuya actividad durante todo el día es despojar a sus víctimas, principalmente mujeres, de carteras y celulares, lo que ha dado lugar a dolorosos hechos, como cuando quienes se resisten a ser robados son arrastrados por el pavimento con graves afectaciones a su integridad física. Pero también los atracadores se movilizan a pie y armados de cuchillos perpetran sus fechorías a plena luz del día.
En ese sentido, nos parece inconcebible lo que acaba de ocurrir en el sector de Palermo, donde una odontóloga fue herida a cuchillo, por parte de un sujeto que la despojó de su celular.
«Lo grave de estos episodios delincuenciales es que ahora se han centralizado en los barrios residenciales de Pasto, como es el caso del Palermo, Morasurco, Paraná, Avenida de los Estudiantes, Maridiaz, entre otros, en los cuales los malhechores acechan a todas horas».
Igualmente, tenemos cantidades de reportes de personas que han sido atracadas y robadas, en el sector de Maridiaz, donde al parecer andar entre las doce del día y las 2:00 de la tarde, se ha constituido en una verdadera invitación a ser atracado y ni hablar de las horas de la noche, donde se acrecienta el peligro de ser interceptado por los delincuentes.
También consideramos inconcebible el que no se pueda sacar los celulares en la calle, puesto que lo más seguro es que en el momento menos pensado, los ocupantes de una motocicleta se lo arrebaten o uno de los delincuentes de a pie, se lo quite bajo amenazas de clavarle un cuchillo.
Nos parece entonces que es el momento para que nuestras autoridades pongan en marcha operativos especiales tendientes a frenar esta ola delincuencial y de inseguridad, que ya alcanza el calificativo de aterradora.
Sabíamos que la secuela económica que nos iba a dejar la pandemia de la Covid-19 iba a ser terrible, puesto que miles de personas perdieron sus puestos, lo que sin duda alguna se iba a reflejar en un enorme incremento de los casos de inseguridad, en especial en nuestra ciudad de Pasto, a lo que ahora se une otra crisis con el bloqueo que se vive en la vía Panamericana, pero no nos imaginamos que la ofensiva de ladrones y atracadores iba a ser de tal envergadura.
Puede interesarle: https://www.diariodelsur.com.co/llueve-microplastico/
Por lo tanto, es de esperar que nuestras autoridades enfrenten esta oleada de delitos, que en estos momentos crea una sensación de total inseguridad en nuestro medio, donde según lo que se comenta hay varios sectores, donde prácticamente no se puede salir, ante el riesgo de convertirse en presa de los delincuentes.
Lo cierto es que este ataque de quienes han escogido el robo como su medio de subsistencia, tiene a Pasto en vilo. Por ello, confiamos en que, comenzando por la Policía Metropolitana, se intensifiquen las acciones de vigilancia y presencia de agentes, en los sectores considerados como de alto riesgo, los cuales esta vez no son las zonas marginadas de Pasto, sino sus sectores más exclusivos, lo que nos muestra con claridad que los delincuentes siguen empeñados en apoderarse de la ciudad y esto no se puede permitir bajo ningún punto de vista.

