Noruega dio un nuevo paso en la movilidad sostenible con la puesta en funcionamiento de un tramo experimental de carretera equipado con tecnología de carga inalámbrica para vehículos eléctricos. El sistema utiliza bobinas instaladas bajo el pavimento que transfieren energía por inducción electromagnética a los automóviles compatibles mientras están en movimiento, permitiendo recargar sus baterías sin necesidad de detenerse.
El proyecto, impulsado por autoridades de transporte y empresas tecnológicas, busca reducir la dependencia de estaciones de carga convencionales y disminuir el tamaño de las baterías que requieren los vehículos eléctricos. Según los responsables de la iniciativa, esta tecnología podría hacer más eficientes los recorridos de buses, camiones y automóviles particulares, especialmente en rutas de alto tráfico.
Durante la fase piloto se evaluará el rendimiento del sistema, su seguridad y los costos de mantenimiento antes de considerar una expansión a otras carreteras del país. Los especialistas creen que, si los resultados son positivos, esta innovación podría convertirse en un referente para otras naciones que buscan acelerar la transición hacia un transporte con menores emisiones de carbono.




