La historia de Nohora Alejandra Quiguantar, oriunda de Pasto, es un ejemplo de cómo una experiencia familiar puede convertirse en una vocación de vida. Su interés por la ciencia nació tras la muerte de su abuela, un caso que marcó profundamente a su familia y despertó en ella el deseo de comprender cómo la investigación científica puede contribuir al esclarecimiento de los hechos y a la búsqueda de justicia.
Ese acontecimiento la motivó a orientar su formación profesional hacia las ciencias forenses, con el propósito de aportar herramientas científicas que permitan reconstruir lo ocurrido en investigaciones judiciales y brindar respuestas a las familias de las víctimas.
A lo largo de su trayectoria académica, Quiguantar se ha especializado en áreas relacionadas con la investigación criminal y el análisis científico de evidencias. Su trabajo se ha enfocado en aplicar metodologías rigurosas para fortalecer los procesos de justicia mediante el uso de la ciencia, demostrando que disciplinas como la genética, la biología y la criminalística pueden desempeñar un papel decisivo en el esclarecimiento de delitos.
Más allá de sus logros profesionales, su historia se ha convertido en un mensaje de inspiración para jóvenes, especialmente mujeres, interesadas en las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Quiguantar ha resaltado la importancia de la perseverancia, la formación continua y el compromiso social como pilares de su profesión.
Su experiencia demuestra que una vivencia personal dolorosa puede transformarse en una oportunidad para generar conocimiento y contribuir al bienestar colectivo, poniendo la ciencia al servicio de la verdad y la justicia.




