Noche memorable y noche amarga: díaz dio una asistencia de taco en la goleada 6-1 del bayern y Dávinson Sánchez se queda sin la vuelta en anfield

La noche del martes 10 de marzo de 2026 dejó dos titulares colombianos en la UEFA Champions League que los aficionados del país están procesando este jueves con emociones opuestas. La primera es la imagen más comentada del fútbol europeo esta semana: Luis Díaz, el extremo guajiro del Bayern Múnich, inventó un pase de taco dentro del área del Atalanta que dejó a su compañero Nicolas Jackson en posición de definir solo ante el portero y marcar el 4-0 parcial en la goleada histórica 6-1 que el Bayern le propinó al cuadro italiano en Bérgamo. La segunda noticia tiene color de tristeza: Dávinson Sánchez, el sólido central del Galatasaray, recibió una tarjeta amarilla en el minuto 89 del triunfo 1-0 de su equipo sobre el Liverpool en Estambul, lo que por acumulación lo deja fuera del partido de vuelta en Anfield el miércoles 18 de marzo.

El gol del taco de Díaz fue la jugada más repetida en las redes sociales colombianas y europeas durante toda la noche del martes y la mañana del miércoles. El movimiento nació de una transición rápida del Bayern desde su propio campo: Díaz llegó al área en velocidad, recibió el balón de espaldas al arco y en una fracción de segundo, en lugar de girar y perder el tiempo, empujó la pelota con el tacón hacia Jackson, que llegaba en diagonal al área chica. La ejecución fue de una naturalidad sorprendente, como si fuera el recurso más sencillo del mundo en ese momento, y el diario alemán Bild, que siguió los 90 minutos de Díaz con lupa, lo calificó como el toque más inteligente de la noche. La jugada circuló en decenas de idiomas con etiquetas que lo situaban entre los pases más elegantes de la Champions de este año.

El balance estadístico de Díaz en el partido ante el Atalanta confirma una regularidad que el propio jugador ha venido construyendo desde su llegada al Bayern en el verano de 2025. Jugó los 90 minutos completos, acumuló en la temporada ya 13 asistencias en todas las competencias, dos de ellas en Champions, y superó los 20 goles sumando tres en la Champions, 14 en Bundesliga, dos en la Copa de Alemania y uno en la Supercopa. El Bayern sin Harry Kane, que no arriesgó por una molestia en el gemelo a pesar de llegar con 45 goles en la temporada, goleó 6-1 con tantos de Stanišić al minuto 12, Olise al 22, Gnabry al 25, Jackson con el pase de taco de Díaz al 52, un gol más en la segunda mitad y el descuento de Pasalic para los italianos. La eliminatoria está prácticamente cerrada antes de la vuelta del 18 de marzo en el Allianz Arena.

La historia de Dávinson Sánchez en Estambul fue la de una actuación individual sólida opacada por una tarjeta que le costó el partido de vuelta más importante de su temporada. El defensa central del Galatasaray disputó los 90 minutos ante el Liverpool, lideró al equipo turco con 157 intercepciones y 378 recuperaciones acumuladas en la temporada según los registros de Sofascore, tuvo un cabezazo que el portero del Liverpool Giorgi Mamardashvili resolvió con una atajada espectacular en el minuto 23, y respondió con solvencia cuando los ingleses intentaron reaccionar con entradas de Florian Wirtz y Hugo Ekitiké. Pero al minuto 89, cuando el árbitro español Jesús Gil Manzano sancionó una falta del colombiano sobre Ekitiké, llegó la amarilla que por acumulación cierra la puerta de Anfield para el antioqueño.

El entrenador del Galatasaray, Okan Buruk, salió en defensa de Dávinson Sánchez en la rueda de prensa posterior al partido y criticó con dureza la decisión del árbitro Gil Manzano. Señaló que la acción del colombiano no merecía ninguna amonestación y que era una falta normal en tiempo de juego. La ausencia de Dávinson en Anfield es un problema táctico serio para el equipo turco, que deberá defender la mínima ventaja del 1-0 en uno de los estadios más intimidantes del fútbol europeo sin su pilar defensivo más importante. Su compañero colombiano Yaser Asprilla, quien también fue titular en el partido de Estambul y tuvo una actuación discreta, sí estará disponible para la vuelta y podría tener mayor protagonismo en el esquema que Buruk diseñe para contrarrestar el ataque del Liverpool.

El Galatasaray llega a Anfield con el mismo resultado con que venció al Liverpool en la fase de liga en septiembre, también 1-0 en Estambul, lo que genera en el equipo turco una confianza basada en precedente real. Pero las circunstancias son distintas: en la fase de liga el Liverpool no tenía la presión de una eliminatoria directa, mientras que ahora el equipo de Arne Slot sabe que perder en Anfield significa la eliminación definitiva. El Liverpool, que languidece en la sexta posición de la Premier League tras un rendimiento local que sorprendió negativamente a sus propios aficionados, necesita de Anfield como escudo y catalizador. Mohamed Salah, quien jugó en Estambul su partido número 81 con el Liverpool en Champions y fue sustituido antes del final, tendrá en la vuelta la motivación de liderar al equipo en un partido que definirá si el club alcanza los cuartos de final.

Para el fútbol colombiano, la semana del 10 y 11 de marzo en la Champions League fue un recordatorio poderoso de la dimensión que han alcanzado los jugadores del país en el fútbol de élite europeo. Díaz con el Bayern, Dávinson y Asprilla con el Galatasaray, y Luis Javier Suárez con el Sporting de Lisboa, que también juega esta semana sus octavos de final en la Champions, conforman una generación de colombianos que compiten simultáneamente en los cruces eliminatorios del torneo de clubes más importante del planeta. Cuando el sorteo de octavos se realizó en Nyon en febrero, Colombia era el país latinoamericano con más representantes en esa ronda: cuatro jugadores en tres equipos diferentes, una cifra que habla del nivel que el país ha alcanzado en el fútbol internacional y que anticipa una Copa del Mundo en junio con una Selección llena de jugadores en forma y curtidos en las exigencias más altas del juego.

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