POR: VICTOR RIVAS MARTÍNEZ.
Título esta columna con esta frase, para señalar a aquellas personas que, por orgullo, terquedad o resentimiento, deciden ignorar la realidad, a pesar de tener hechos claros delante de ellos y que deciden no aceptarlos.
Hago referencia a esta frase, por cuanto hay periodistas y politiqueros huérfanos del poder, quienes a pesar de que el gobierno nacional adjudicó la licitación para la construcción de la doble calzada Timbío- Popayán, por un valor de $8.8 billones, niegan su existencia y posterior ejecución.
Argumentan que esa obra por ejecutarse en los municipios del sur del Cauca no tiene importancia para Nariño. Cuando es todo lo contrario. Si hay departamento beneficiado es el nuestro con sus 64 municipios y el Putumayo, hecho que mejora la calidad de vida de cerca de 2 millones de habitantes.
Esta obra hace justicia a las exigencias que venimos realizando desde hace 50 años, pero que solo en el gobierno del cambio, se empieza a materializar con la contratación de su ejecución, con la cual se mejora sustancialmente la comunicación por tierra del sur de Colombia con el norte del país y con todos los países de Suramérica.
Duela a quien le duela, así sea al finalizar este gobierno esta obra queda contratada y le corresponderá al próximo presidente, hacerle el seguimiento y garantizar su ejecución. Las obras por realizar son las siguientes: 62,3 kilómetros de doble calzada, 14 túneles (que suman cerca de 17,9 kilómetros), 115 puentes vehiculares, 12 puentes peatonales e intersecciones estratégicas, que permitirán reducir el trayecto Pasto Cali en una o dos horas en automóvil.
Si a lo anterior agregamos que este gobierno también deja asegurados los recursos para la doble calzada Catambuco – Pasto, como lo ha ratificado el Dr. Nicolas Toro, nuestro futuro es promisorio. Negar todo lo anterior definitivamente es de ciegos, sordos y resentidos.
Correo: rivas1957@gmail.com




