Perturbador por decir lo menos, el caso de la niña y el niño de 14 años, que hoy son acusados de asesinar de la manera más despiadada a otro menor de edad, en caso que hoy conmociona a Bogotá y en general a todo el país.
En épocas ya idas los niños de esa edad, jugábamos a los trompos, a las bolas, al balero, al escondite, al fútbol. Tampoco pensamos en enamoramientos, pero los tiempos cambiaron de manera radical con el advenimiento de la alta tecnología, que hoy hace que un niño de 5 años, maneje a su antojo, el celular y el internet donde, así como hay cosas buenas, también las hay muy malas.
Solo esto explicaría el terrible episodio en el que una niña y un niño son acusados de matar a cuchillo, a otro niño, en hecho ocurrido en la ciudad de Bogotá.
Claro que lo de la acusación es un decir, puesto que los dos implicados, ya confesaron ante las autoridades, haber sido los responsables del brutal homicidio, cuyo móvil también resultó aterrador, puesto que los implicados dijeron que mataron David Nacua, que es el nombre de la víctima, porque había roto relaciones amorosas con la niña y se había negado a reanudarlas.
Por esto la menor de edad, se hizo a un cómplice, también de 14 años, citaron a David, “para darle una sorpresa”, por lo que le vendaron ojos, quien, cuando le expusieron las razones del encuentro, se volvió a negar a volver a “ennoviarse”, con la niña y, entre los dos lo acuchillaron a sangre fría, en cercanías al río Tunjuelito de la capital de la República.
Horrible episodio que me hace acordar, de los dos niños ingleses de 10 años de edad, quienes en un horripilante asesinaron de manera salvaje a James Bulger, un niño de 2 años de edad, a quien secuestraron en un centro comercial.
Robert Thompson y Jon Venables habían faltado a la escuela ese día y habían pasado la mayor parte del tiempo deambulando por el centro y fueron ellos, quienes se llevaron a James hasta una vía férrea, donde lo golpearon de manera salvaje hasta matarlo.
El cadáver fue hallado dos días después en la vía férrea; lo habían desnudado de la cintura para abajo y lo habían golpeado hasta la muerte con ladrillos y una barra de metal.
Los dos fueron identificados por las cámaras de seguridad del centro comercial, las que más de 30 años después en Bogotá, mostraron las imágenes de quienes, en un crimen no menos brutal, le quitaron la vida a David Nacua, en un hecho que nos tiene conmocionados a todos los colombianos.

