Un niño de apenas 5 años y tres meses, perteneciente a la comunidad indígena asentada en Bogotá, murió este 11 de enero de 2024. El menor se encontraba viviendo en la Unidad de Protección lntegral La Rioja (centro de la ciudad), como cientos de indígenas que llegaron desplazados, en su mayoría por el conflicto armado, en los últimos años a la capital. Si bien las causas de su fallecimiento son aún motivo de indagación, líderes indígenas apuntan a las indignas condiciones de hacinamiento y precariedad alimentaria en las que habitan allí.
Su nombre era Luis Ilker Restrepo Arcila. Con su muerte, se completan 33 menores fallecidos desde que inició la diáspora. Contando los adultos que han muerto, en total 43 personas de la comunidad indígena han perecido durante su estadía en la capital, según contaron fuentes a El Espectador
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“Los niños y niñas que han fallecido, provenientes de estos albergues, en su mayoría ha sido por factores de salubridad y acceso. En La Florida hemos tenido casos en los que la lejanía del albergue ha hecho que la atención no sea inmediata; en La Rioja, y esto es una denuncia que hemos hecho desde hace varios años, el hacinamiento ha causado problemas de sanidad y la alimentación. Para los niños no alcanza a suplir las calorías que necesitan a diario”, señaló Jairo Montañez, líder indígena, a El Espectador.
La tasa más alta de mortalidad de esta población marginada se concentra en menores de 0 a 18 meses
Y es que un día antes, cerca de 250 indígenas salieron de los albergues de La Rioja y La Florida, precisamente buscando mejores condiciones de vida. Llegaron al Parque Nacional, que hoy día, concentra casi 700 indígenas viviendo a la intemperie. 70% de ellos, niños, niñas y adolescentes.
El llamado sigue siendo a una atención integral de parte del Distrito y el Gobierno Nacional.Por su parte, la Secretaría de Salud le hizo un llamado el Gobierno Nacional para que “reconozca la emergencia humanitaria que afecta a esta población. Además, que desde el Puesto de Mando Unificado (PMU) se tomen decisiones de fondo para que este grupo étnico pueda retornar a su territorio de origen y garantizar los derechos, especialmente de niños y mujeres”.

