En un trágico suceso ocurrido el pasado viernes, la ciudad de Tumaco quedó conmocionada por la muerte de Iker Estuany Barahona Quiñones, un niño de 4 años. El menor fue hallado sin vida cerca del mar, en el barrio Once de Noviembre, ubicado en la Comuna 5, y fue trasladado a urgencias del Hospital Divino Niño alrededor de las 10:00 p.m.
Según las primeras versiones, Iker había estado participando en las festividades del Carnaval del Fuego, una tradición local que incluyó la aplicación de una tintura en su cuero cabelludo. Sin embargo, aparentemente, la tintura le habría causado una reacción adversa, pues comenzó a sentir picazón.
Según fuentes no oficiales, el niño le habría comentado a su madre que su cabeza le picaba y que iría a la casa de su tía para lavarse el cabello. La madre accedió a su pedido y se quedó descansando en casa.
Lo perdió de vista
Alrededor de las 6:30 p.m., al despertar y notar que su hijo no estaba, la madre fue a buscarlo a la casa de su hermana. Al preguntar por Iker, su tía le informó que no lo había visto y que no había llegado a su hogar. La preocupación creció rápidamente, y la familia comenzó a buscar al menor en los alrededores.
A las 7:00 p.m., la angustiosa búsqueda dio con su paradero: el niño fue encontrado sin vida bajo un puente de madera cercano al mar. Inmediatamente, fue trasladado al Hospital Divino Niño, donde los médicos confirmaron su deceso.
Hallazgo
El hallazgo fue reportado a las autoridades, y agentes del Grupo de Infancia y Adolescencia de la Policía Nacional llegaron al lugar. El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía también intervino para realizar el levantamiento del cuerpo y la inspección técnica. Este trágico suceso ha causado gran consternación en la comunidad de Tumaco. La familia de Iker está recibiendo apoyo tanto de las autoridades como de los vecinos, mientras se lleva a cabo una investigación para esclarecer las circunstancias exactas de su muerte. Las autoridades están indagando sobre la posible relación de la tintura con este fatídico desenlace. El caso ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar la seguridad en las celebraciones y de tomar precauciones adicionales, especialmente cuando se trata de la salud y bienestar de los niños durante festividades populares.

