La Lepra borró de un partido todo el mal recuerdo del Apertura y el Clausura le llegó en el momento justo
Newell’s Old Boys protagonizó el debut más sorprendente y emotivo de la primera fecha del Torneo Clausura 2026 en Rosario: ganar al Talleres de Sampaoli en el Coloso Marcelo Bielsa con una actuación sólida, disciplinada y efectiva que no tiene nada que ver con el equipo que terminó antepenúltimo en el Apertura con 15 puntos. Frank Kudelka encontró durante la pausa del Mundial el tiempo necesario para trabajar los aspectos tácticos que habían fallado en el primer semestre y el resultado esta noche fue un equipo que presionó bien, que controló el mediocampo en los momentos decisivos y que tuvo en Josué Reinatti al arquero perfecto para los partidos donde el resultado se defiende con carácter tanto como con calidad. Tres puntos que valen doble porque llegan después de meses de frustración y ante un rival de mayor jerarquía en el papel.
Lo que hace especialmente valioso este comienzo de Clausura para Newell’s es la situación en la tabla anual: el equipo rosarino llega al segundo semestre con la urgencia de sumar puntos para alejarse de la zona de descenso donde el Apertura lo tuvo demasiado tiempo, y esta victoria inaugural es el mejor combustible posible para abordar un Clausura donde cada punto tiene doble valor. Kudelka tiene ahora la responsabilidad de mantener este nivel y no dejar que el partido ante Talleres sea un destello aislado en una campaña irregular. La visita a Independiente en Avellaneda el próximo jueves es el segundo examen consecutivo de visitante y si la Lepra puede sacar algo de ese partido el fútbol argentino empezará a hablar de Newell’s como uno de los equipos revelación del Clausura 2026.



