
Imagen tomada de El Dorado Radio.
El director técnico de la Selección Colombia, Néstor Lorenzo, rompió el silencio sobre su continuidad al frente del equipo de cara al próximo ciclo mundialista.
En una sorpresiva rueda de prensa, el estratega argentino fue tajante al asegurar que su compromiso con la Tricolor está firme, pero condicionó su permanencia a que se mantenga el respaldo absoluto al proceso juvenil y a las garantías logísticas de la federación.
«Mi cabeza está aquí, pero en el fútbol manda el proyecto a largo plazo, no solo el resultado inmediato», afirmó con firmeza.
Las declaraciones del timonel encendieron de inmediato el debate entre la prensa y los aficionados. Mientras un sector aplaude su postura como un acto de exigencia para un salto de calidad definitivo, los críticos lo interpretan como una presión innecesaria que siembra dudas en el mejor momento del proceso. La polémica está servida: ¿es un mensaje de ambición o el inicio de una inesperada tensión?




