Nepal eleva a 1.355 los muertos tras devastadora riada y mantiene cerca de 5.000 desaparecidos

Katmandú, Nepal. — La cifra de fallecidos por las devastadoras inundaciones y riadas que golpearon Nepal asciende ya a 1.355 personas, mientras que 4.996 continúan desaparecidas, según el último balance de las autoridades nepalíes. La tragedia, ocurrida a finales de agosto, mantiene en alerta a los equipos de rescate mientras continúan las labores de búsqueda entre toneladas de lodo y escombros. RReuters Connect+1

El desastre comenzó el 26 de agosto, cuando el colapso de un glaciar en la región del Himalaya desencadenó una enorme avalancha de hielo, rocas y barro que afectó al valle del río Trishuli y otras zonas de Nepal y el Tíbet. La fuerza de las aguas destruyó viviendas, carreteras e instalaciones hidroeléctricas y dejó a miles de personas aisladas.

La emergencia también ha golpeado con especial dureza a trabajadores de proyectos hidroeléctricos. Cientos quedaron atrapados en túneles después de que las inundaciones sepultaran las instalaciones. Los equipos de rescate han utilizado maquinaria especializada para acceder a las estructuras dañadas.

En una de las operaciones más difíciles, dos trabajadores fueron rescatados con vida después de permanecer nueve días atrapados en un túnel de la central hidroeléctrica Upper Trishuli 3A. El rescate alimentó las esperanzas de encontrar a más supervivientes entre las personas que continúan desaparecidas. R

Continúa la búsqueda de desaparecidos

Las autoridades mantienen desplegados equipos de emergencia en diferentes puntos afectados. Sin embargo, las condiciones del terreno, los túneles bloqueados y la acumulación de lodo dificultan considerablemente las operaciones.

La tragedia también ha provocado importantes daños a la infraestructura del país. Varias centrales hidroeléctricas resultaron afectadas, además de carreteras y miles de viviendas. Las estimaciones preliminares sitúan los daños económicos en miles de millones de dólares.

Nepal declaró una jornada nacional de duelo el 7 de septiembre en memoria de las víctimas. Familias que aún no han podido recuperar los cuerpos de sus seres queridos participaron en ceremonias tradicionales para honrar a los desaparecidos. 

Mientras continúan las labores de rescate y recuperación, la magnitud de la tragedia ha generado llamados a reforzar la cooperación internacional y la preparación frente a fenómenos extremos en la región del Himalaya. Autoridades nepalíes también han relacionado la creciente vulnerabilidad del país con el impacto del cambio climático. 

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