El cantante vallenato Nelson Velásquez se pronunció tras la polémica generada por su presentación dentro de la cárcel de Itagüí, en Antioquia, un hecho que ha desatado indignación a nivel nacional.
El artista aseguró que su participación en el evento se dio sin conocer irregularidades, afirmando que “actuó de buena fe” al cumplir con un compromiso que, según le informaron, hacía parte de una actividad cultural autorizada.
La controversia surgió luego de que se difundieran videos en redes sociales donde se observa una fiesta al interior del centro penitenciario, con música en vivo, consumo de licor y presencia de varios reclusos, incluidos presuntos cabecillas de organizaciones criminales.
Ante estos hechos, la Fiscalía General de la Nación abrió una investigación para esclarecer cómo se permitió el ingreso del artista y la realización del evento dentro del penal. Además, se evalúan posibles responsabilidades tanto de funcionarios como de los involucrados en la organización.
El escándalo también ha salpicado al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), entidad que aseguró que el concierto no contaba con autorización oficial, lo que llevó a la apertura de procesos disciplinarios contra varios funcionarios.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, la celebración habría sido organizada por internos y habría incluido logística, sonido y hasta el ingreso de elementos prohibidos, lo que evidencia graves fallas en los controles de seguridad del centro carcelario.
El caso sigue generando reacciones en el país, no solo por la participación del artista, sino por lo que revela sobre el manejo interno de las cárceles en Colombia. Mientras avanzan las investigaciones, Velásquez insiste en que nunca tuvo conocimiento de que el evento incumpliera las normas.




