Necesidades colectivas

Según los diccionarios, los impuestos son “tributos que cada persona, familia o empresa debe pagar al Estado para costear las necesidades colectivas, contribuyendo así con una parte de sus ingresos. … Leer más

Jaime Goyes Andrade

Según los diccionarios, los impuestos son “tributos que cada persona, familia o empresa debe pagar al Estado para costear las necesidades colectivas, contribuyendo así con una parte de sus ingresos.

Los impuestos son las contribuciones más importantes, a través de los cuales, se obtiene la mayoría de los ingresos públicos. Con ellos, el Estado obtiene los recursos suficientes para llevar a cabo sus actuaciones, como, por ejemplo, la administración, infraestructuras o prestación de servicios”.

Ahí dice muy claro: para costear las necesidades colectivas, o sea de todos los habitantes de una nación.

¿Pero por qué en Colombia esos impuestos sólo benefician a unos pocos y no a todos como debe ser?

La respuesta es simple: por la corrupción. Muchos de esos dineros que con ‘sudor y lágrimas’ pagan los colombianos van a parar a los bolsillos de personajes oscuros que no les importa el bienestar de la población.

Son miles de millones que recibe el gobierno mensualmente del trabajador, los cuales alcanzarían para mejorar el sistema de salud, la educación, la alimentación, las vías, entre mucho más, pero nada de esto ha ocurrido con todos los gobiernos que han pasado hasta el momento.

Lo peor de todo es que los que se ‘embolsillan’ esos dineros son protegidos por las grandes élites, la justicia y por eso nunca caen, siguen ahí como si nada hubiera pasado, quitándoles la oportunidad de salir adelante a los más pobres.

El nuevo presidente Gustavo Petro, desde su campaña afirmó que él sí invertirá los dineros de los impuestos en mejorar la calidad de vida de los habitantes, en salud, educación, vías, etc. Esperemos que así sea y no se continúe con esa corrupción tan grande que ha azotado a Colombia desde hace muchas décadas.

Lo que nuestro país necesita es que el cambio sea en serio, por el bien de todos.

Aunque obviamente, la población no debe esperar a que todo le llegue gratis. Cada quien debe esforzarse con disciplina y trabajo para lograr un mejor estilo de vida.

Dicen por ahí que ‘cada quién cosecha lo que siembra’. Por eso algunos siguen en la pobreza porque no han aprendido a sembrar, sino a esperar lo que sus ‘amos’ les regalen.

Por: Jaime Goyes Andrade

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