En una época en la que muchos jóvenes dedican gran parte de su tiempo a la tecnología y las redes sociales, una adolescente de Pasto ha decidido seguir un camino diferente, inspirado en el arte, la creatividad y las tradiciones culturales de Nariño. Se trata de Natalia Catalina Santander Guerrero, una estudiante de 13 años de edad que ha encontrado en la artesanía una forma de expresar sus emociones, compartir mensajes positivos y preservar uno de los patrimonios culturales más importantes del departamento.
Desde muy temprana edad, Natalia mostró interés por las actividades artísticas. El dibujo, la pintura y las manualidades despertaron su curiosidad, pero fue el enchapado en tamo la técnica que terminó conquistando su corazón. Con paciencia, dedicación y muchas horas de práctica, comenzó a conocer los secretos de este arte ancestral que ha dado reconocimiento nacional e internacional a los artesanos nariñenses.
Proceso
La técnica del enchapado en tamo consiste en utilizar las fibras naturales obtenidas de la paja de trigo, las cuales son sometidas a un delicado proceso artesanal para obtener diferentes tonalidades y texturas. Posteriormente, estas pequeñas láminas son colocadas cuidadosamente sobre superficies de madera para formar figuras, paisajes, personajes y composiciones artísticas de gran belleza.
Se trata de un trabajo que requiere precisión, paciencia y una gran habilidad manual. Cada detalle debe ser elaborado cuidadosamente para lograr acabados de alta calidad, características que Natalia ha venido perfeccionando con el paso de los años gracias a su constancia y amor por este oficio.
Impulso
Uno de los pilares fundamentales en este proceso ha sido el apoyo de su padre, David Alejandro Santander, quien ha acompañado cada paso de su crecimiento artístico. Gracias a su respaldo y motivación permanente, la joven ha fortalecido sus conocimientos y ha encontrado el impulso necesario para seguir desarrollando su talento.
“Mi papá siempre me ha apoyado y me motiva a seguir aprendiendo. Gracias a él he podido continuar haciendo lo que me gusta y mejorar cada día”, expresa Natalia, quien considera a su familia una parte fundamental de sus logros.
Su esfuerzo y dedicación la llevaron recientemente a representar al Colegio San Juan Bosco de Pasto en un concurso nacional organizado por la Universidad de Boyacá, evento que reunió a estudiantes y jóvenes talentos de distintas regiones del país con el propósito de promover la creatividad, la innovación y las expresiones artísticas.
Para esta importante participación, Natalia presentó una obra titulada “Los niños dan color a sus sueños de paz”, una creación realizada mediante la técnica del enchapado en tamo que busca transmitir un mensaje de esperanza, convivencia y construcción de un mejor futuro para las nuevas generaciones.
La obra refleja la importancia de los sueños, la imaginación y la capacidad que tienen los niños para transformar la realidad a través de valores como el respeto, la solidaridad y la paz. Cada elemento fue elaborado cuidadosamente para transmitir un mensaje profundo y lleno de significado, demostrando además el talento artístico de su autora.
Quienes han tenido la oportunidad de observar el trabajo destacan no solamente la calidad técnica de la pieza, sino también la sensibilidad con la que fue concebida. Los detalles, las texturas y la armonía visual evidencian el compromiso de Natalia con el arte y su deseo de comunicar emociones a través de cada creación. Su participación en este concurso nacional representa un motivo de orgullo para el Colegio San Juan Bosco, para su familia y para la comunidad artística de Pasto, ya que demuestra el potencial de los jóvenes nariñenses para destacarse en escenarios académicos y culturales de carácter nacional.



