La discusión sobre los recursos destinados al departamento vuelve a generar cuestionamientos políticos. Las cifras de inversión regionalizada muestran una reducción entre 2024 y 2026, mientras crecen los llamados a una defensa conjunta de los intereses de Nariño.
Pasto
La discusión sobre el presupuesto destinado a Nariño volvió a ocupar un lugar importante en el debate político regional. Diferentes dirigentes del Pacto Histórico han expresado su preocupación por la reducción de recursos para el departamento, un reclamo que pone sobre la mesa las necesidades que todavía persisten en materia de infraestructura, conectividad, salud, educación, desarrollo rural y seguridad.
Sin embargo, el debate también ha generado cuestionamientos sobre la forma en que algunos sectores políticos han reaccionado frente a las decisiones presupuestales de los últimos años.
De acuerdo con cifras del Departamento Nacional de Planeación (DNP) citadas en la discusión, la inversión regionalizada para Nariño pasó de $3,209 billones en 2024 a $2,882 billones en 2025, y posteriormente llegó a $2,854 billones en 2026.
Esto representa una reducción acumulada cercana a $355 mil millones frente al nivel registrado en 2024.
Un reclamo que plantea preguntas políticas
La disminución de los recursos ha generado críticas, especialmente entre sectores que consideran que Nariño necesita mayores inversiones para atender sus principales necesidades.
Al mismo tiempo, las cifras abren un debate sobre la posición asumida por dirigentes políticos durante los años anteriores, particularmente durante el gobierno de Gustavo Petro, periodo en el que Nariño mantuvo un respaldo electoral importante al entonces presidente.
El comportamiento de la inversión regionalizada muestra que ese respaldo político no estuvo acompañado por un incremento sostenido de los recursos destinados al departamento entre 2024 y 2026.
La discusión, por tanto, no se limita a determinar si la reducción actual debe ser cuestionada, sino también a establecer si los reclamos frente al presupuesto han mantenido la misma intensidad independientemente de la afinidad política con el Gobierno Nacional.
Una propuesta para unir a la bancada de Nariño
En medio de este escenario ha cobrado relevancia la iniciativa de la senadora Liliana Benavides, quien ha planteado la posibilidad de promover una actuación conjunta de los congresistas de Nariño frente a la discusión presupuestal.
La propuesta apunta a que los representantes del departamento, sin importar el partido político al que pertenezcan, puedan establecer una agenda común para defender los intereses regionales.
Uno de los principales asuntos sería precisamente el presupuesto nacional y la continuidad de proyectos considerados estratégicos para Nariño.
Bajo esta perspectiva, la discusión podría centrarse en las necesidades del territorio y no únicamente en las diferencias entre los sectores políticos que respaldan o cuestionan al Gobierno Nacional.
Las cifras de inversión
Los datos citados del DNP muestran la siguiente evolución de la inversión regionalizada:
- 2024: $3,209 billones.
- 2025: $2,882 billones.
- 2026: $2,854 billones.
Entre 2024 y 2025 se presentó una disminución aproximada de $327 mil millones, mientras que entre 2025 y 2026 la reducción fue cercana a $28 mil millones.
En conjunto, el departamento pasó de contar con $3,209 billones de inversión regionalizada en 2024 a $2,854 billones en 2026.
Estas cifras no significan que durante esos años no se hayan ejecutado programas o inversiones en Nariño, pero sí muestran una reducción en el monto de la inversión regionalizada registrada para el departamento.
La defensa de Nariño más allá de los partidos
El debate presupuestal también plantea la necesidad de discutir el papel de los congresistas que representan al departamento. Una posición conjunta frente a temas estratégicos permitiría que las diferencias partidistas no sean el único elemento que determine la respuesta política ante las decisiones nacionales.
La discusión sobre los recursos para Nariño puede convertirse así en un asunto transversal para la dirigencia regional: reclamar cuando disminuyan las inversiones, independientemente de quién esté en el Gobierno, y defender la continuidad de los proyectos que respondan a las necesidades del territorio.
Más allá de las posiciones políticas, las cifras de regionalización de la inversión muestran una disminución entre 2024 y 2026. Ese comportamiento hace parte de la discusión que actualmente se desarrolla sobre el presupuesto y sobre la necesidad de definir una estrategia conjunta para defender los intereses de Nariño ante el Gobierno Nacional.



