Los empresarios de Nariño cambiaron el discurso. Ya no entregan peticiones, ponen condiciones. Después de radicar un documento con las urgencias del departamento, lograron que los candidatos se sienten a negociar compromisos que queden escritos.
Arturo Ortega, presidente del Consejo Gremial y Empresarial de Nariño, confirmó la agenda de diálogos:
Próximos encuentros:
- Miércoles 2:00 p.m.: Primera mesa con uno de los aspirantes.
- Jueves: Segunda jornada con el otro candidato en contienda.
La regla del gremio es clara: nada de promesas de tarima. Cada punto debe quedar como acción obligatoria en los Planes de Desarrollo del próximo gobierno.
Lo que Nariño exige sin rodeos:
- Seguridad y orden público
Frenar de una vez el narcotráfico, terrorismo y minería ilegal que tienen al departamento contra la pared. - Conectividad e infraestructura
Acabar con la crisis vial y terminar las obras que llevan años botadas. La Panamericana no da más. - Salud
Un sistema que funcione en el sur, sin que todo toque remitirlo a otras regiones. - Comercio exterior
Tumbar las barreras con Ecuador. El intercambio fronterizo es el motor de la economía nariñense y hoy está amarrado.
Neutralidad total, veeduría pública
Ante dudas de sesgo político, Ortega fue directo: el gremio no apoya campañas. Invitaron a los medios para que vigilen el proceso.
«Esto no es política, es estadística. Es lo que vivimos diario. Queremos que eso quede consignado para quien gane», afirmó.
El mensaje final:
Comerciantes, productores y empresarios se definieron como «supervivientes» de más de 196 bloqueos en la Panamericana. Su conclusión: solo hablando claro con los futuros gobernantes Nariño podrá tener estabilidad económica y seguridad.


