Nariño aparece entre los departamentos más afectados por los incendios forestales, que afectan a 8 zonas del país, en lo que se considera el primer impacto del fenómeno de El Niño, que, de acuerdo con los pronósticos del Instituto de Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, va a azotar al paìs con inusitada fuerza a partir del próximo mes de septiembre.
De acuerdo con el reporte, en Nariño permanecen activos tres incendios que se localizan en Los Andes-Sotomayor, La Llanada y Santa Cruz de Guachavéz, por lo que la Gobernación del Departamento, declaró la calamidad pública y la urgencia manifiesta con el propósito de atender la emergencia.
Al respecto, la Defensora del Pueblo, Iris Marín, expresó que “hacemos un llamado al Gobierno Nacional, así como a las autoridades territoriales y ambientales, los organismos operativos del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, Sngrd, a mantener una respuesta articulada y oportuna, frente a la emergencia ocasionada por los incendios que se presentan en el país en estos momentos. De acuerdo con la información que hemos recopilado, los incendios forestales derivados del fenómeno de El Niño, han generado afectaciones en diferentes regiones del país. Por esta razón se requiere atención prioritaria en los departamentos de Antioquia, Quindío, Nariño, Cesar, Cundinamarca, Santander, Norte de Santander, Huila y Tolima, especialmente en las zonas donde persiste una amenaza para la vida e integridad de las personas, así como para las viviendas, los cultivos, los animales y los medios de subsistencia de las comunidades.
Gran afectación
Otra de las situaciones de mayor gravedad, se presenta en el departamento del Tolima, donde los incendios forestales han afectado a más de 30 mil hectáreas.
En efecto según el último balance de la gobernadora del Departamento, Adriana Magali Matiz, en la mañana de ayer se presentaron 24 incendios en 13 municipios, los cuales son de gran magnitud y deben ser atendidos con ayuda de helicópteros, como es el caso de la conflagración que se registra en el corregimiento de Gualanday, municipio de Coello.
Graves consecuencias
Según el balance de las autoridades, luego del terreno de 7.4 que el pasado 10 de agosto, azotó a gran parte del territorio nacional con un tráfico saldo de muertos y enorme destrucción, los incendios forestales están ocasionando en estos momentos, otra grave emergencia en Colombia.
Debido a esto, se están presentando graves daños en los diferentes ecosistemas, lo que está afectando la salud de las personas y la vida silvestre.
Delicada situación
De esta manera, hasta ayer había más de 600 municipios, en alerta roja por los incendios, según las informaciones suministradas por el Ideam e igualmente, hasta el cierre de esta edición, se contabilizaban 20 incendios forestales en el paìs, de los 80 que se presentaban al principio de la semana.
De acuerdo con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el incendio forestal es el fuego sobre la cobertura vegetal que causa perturbaciones ecológicas y afecta o destruye una extensión superior a 5.000 metros cuadrados. Este puede darse en una zona urbana o rural y, según esta misma entidad, 95 % de los incendios en Colombia son causados por el ser humano.
De acuerdo con los expertos a nivel mundial, debido al cambio climático en el mundo, la temperatura del planeta seguirá aumentando, «pero aún podemos influir como sociedad en los próximos años, para que este calentamiento no sea tan drástico a futuro», indica Melissa Abad, Especialista en Adaptación al Cambio Climático en WWF Colombia.
Enormes temperaturas
Según la UNGRD, un incendio forestal puede alcanzar temperaturas de hasta 1.000°C, el fuego puede llegar a propagarse a una velocidad de 100 metros por minuto y la recuperación de áreas afectadas por incendios es un proceso a largo plazo. En este caso, se deben promover la regeneración de la cubierta vegetal, la gestión de las cenizas y la retención de nutrientes, así como la mejora de la estructura del suelo. Todo esto debe ir acompañado de una valoración de los impactos sociales, económicos y ecológicos generados por los incendios.



