Pasto, Nariño — 23 de enero de 2026. Líderes locales, gremios empresariales y autoridades del departamento de Nariño hicieron un llamado conjunto al Gobierno de Colombia y al de Ecuador para resolver la disputa arancelaria por la vía diplomática, advirtiendo que las medidas proteccionistas podrían tener un fuerte impacto en la economía fronteriza.
La preocupación surge en medio de una escalada de tensiones comerciales entre Colombia y Ecuador, luego de que el país vecino anunciara la imposición de un arancel del 30 % a productos colombianos a partir del 1 de febrero de 2026, alegando un déficit comercial y falta de cooperación en temas de seguridad fronteriza.
Además, el Gobierno colombiano respondió aplicando también un arancel del 30 % a 20 productos ecuatorianos y suspendiendo temporalmente la exportación de electricidad a Ecuador, lo que ha aumentado la preocupación en regiones fronterizas como Nariño.
Desde Pasto e Ipiales, gremios como el agropecuario, transporte de carga, comercio mayorista y pequeñas empresas han advertido que los aranceles pueden reducir la competitividad de los productos colombianos, encarecer los costos de exportación y poner en riesgo empleos y negocios que dependen del flujo comercial binacional, especialmente a través del Puente Internacional de Rumichaca.
En su pronunciamiento, el Comité Intergremial de Nariño y la Alcaldía de Pasto hicieron un llamado a privilegiar el diálogo y la negociación entre ambos países, resaltando que las regiones fronterizas históricamente son las más vulnerables ante decisiones unilaterales que afectan el comercio y la actividad económica local.
La Comunidad Andina (CAN) también ha intervenido en la disputa, solicitando a Colombia y Ecuador suspender el aumento de aranceles y abrir un espacio de diálogo para evitar mayores impactos económicos y proteger la integración regional.
En este contexto, las autoridades y gremios de Nariño esperan que las decisiones se tomen mediante canales diplomáticos y mesas de alto nivel, tanto para proteger el comercio binacional como para preservar los vínculos históricos y sociales entre las comunidades fronterizas.


