Ante una emergencia que ya deja 149 incendios forestales reportados en el departamento y que registró 11 eventos simultáneos en una sola jornada, en Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres el Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, recomendó la declaratoria de Calamidad Pública y Urgencia Manifiesta aprobada por este consejo.
Durante la sesión extraordinaria del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, las entidades evaluaron el comportamiento de los incendios de cobertura vegetal, los riesgos para la población y las proyecciones climáticas que advierten una intensificación de las condiciones secas durante las próximas semanas.
El Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, señaló que la declaratoria permitirá acelerar acciones para responder a una situación que ya había sido advertida desde las primeras reuniones de seguimiento realizadas por el departamento. “Esta medida nos permite tomar acciones más inmediatas para atender la emergencia. Sabíamos que estas condiciones continuarían durante agosto y podrían intensificarse en septiembre; por eso estamos actuando para proteger a las comunidades y respaldar a quienes enfrentan estas emergencias en territorio”, afirmó el mandatario.
Más de $3.500 millones se destinarán al equipamiento de los cuerpos de bomberos
Una de las primeras acciones derivadas de la declaratoria será la agilización de inversiones por más de $3.500 millones destinadas a equipos, herramientas, uniformes y kits forestales para 32 cuerpos de bomberos voluntarios del departamento.
La medida también permite consolidar la conformación de una brigada departamental de reacción inmediata para apoyar a los municipios cuando las emergencias superen su capacidad de respuesta.
El director de Gestión del Riesgo de Nariño, Gabriel Ocaña, explicó que la situación alcanzó un nivel que exige medidas excepcionales. “El 11 de agosto tuvimos 11 incendios forestales activos al mismo tiempo. Eso dificultó la atención colaborativa entre municipios y evidenció que necesitamos actuar con mayor rapidez para movilizar recursos y gestionar apoyo nacional”, indicó.
Por su parte, el comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pasto, Ricardo Méndez Castrellón, destacó la decisión de crear una capacidad operativa departamental para atender emergencias de gran magnitud. “Nos alegra que exista la voluntad de conformar una brigada forestal para apoyar a los municipios cuando sus capacidades sean superadas. Esto garantiza una respuesta más rápida y eficaz frente a los incendios que hoy afectan al departamento”, señaló.
La emergencia también genera impactos en la salud pública, las fuentes hídricas y los ecosistemas estratégicos de Nariño. Por esta razón, las medidas adoptadas involucran a entidades de los sectores ambiental, salud, infraestructura y gestión del riesgo.
La directora del Instituto Departamental de Salud, Ana Belén Arteaga Torres, informó que ya se registran afectaciones directas a la población y que equipos especializados fueron desplazados a los municipios afectados para evaluar riesgos sanitarios y ambientales. “Nos preocupa el impacto que el humo puede generar sobre el sistema respiratorio de la población y las posibles afectaciones sobre las fuentes de agua. Por eso hemos desplegado equipos para identificar riesgos y orientar las acciones de respuesta”, manifestó.
Desde Corponariño, el Subdirector Gerson Jairo Angulo advirtió que varios incendios han afectado ecosistemas de alta importancia ambiental. “Estamos hablando de zonas de páramo, nacimientos de agua, bosques protegidos y hábitats de fauna silvestre. Son afectaciones que comprometen servicios ambientales fundamentales para las comunidades”, explicó.
La Gobernación de Nariño continuará realizando Puestos de Mando Unificado en territorio y coordinando acciones con alcaldías, organismos de socorro y entidades técnicas para enfrentar una emergencia que, según los pronósticos climáticos, podría intensificarse durante las próximas semanas. Con la declaratoria de Calamidad Pública y Urgencia Manifiesta, el departamento activa mecanismos excepcionales para responder con mayor rapidez, proteger a la población y reducir los impactos de la temporada seca.
De manera complementaria, el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo solicitó a CEDENAR revisar y reforzar los planes de mantenimiento de redes eléctricas en zonas donde se ha identificado un patrón recurrente de incendios asociados a líneas de media y alta tensión, especialmente en ecosistemas estratégicos y áreas de protección hídrica. Asimismo, se reiteró el llamado a los municipios de Córdoba, Iles, Ospina, Túquerres, Providencia, Sandoná, Los Andes, Ricaurte, Magüí Payán, Roberto Payán, Francisco Pizarro y Olaya Herrera para que formalicen los convenios con los cuerpos de bomberos, una condición fundamental para garantizar una respuesta oportuna ante las emergencias que continúan presentándose en el departamento.
“Hemos identificado una preocupación recurrente en varios territorios donde los incendios coinciden con corredores de líneas eléctricas. Por eso realizaremos las verificaciones técnicas correspondientes para determinar si existen factores asociados al mantenimiento de las servidumbres o de la infraestructura. Lo que está en riesgo son ecosistemas, zonas de nacimiento de agua y áreas de alta sensibilidad ambiental que cumplen una función esencial para las comunidades”, afirmó Gerson Jairo Angulo Quiñones, subdirector de Corponariño.




