La situación de seguridad y las estrategias de paz en Nariño volvieron a estar en el centro del debate nacional. Este jueves se conocieron nuevas diferencias políticas alrededor de la manera en que las autoridades territoriales deben relacionarse con comunidades y zonas donde tienen presencia grupos armados.
El debate es especialmente importante para Nariño debido a las dificultades de seguridad que enfrentan algunas comunidades rurales y a la presencia histórica de diferentes organizaciones armadas. Las autoridades regionales defienden la necesidad de trabajar desde los territorios, mientras desde el Gobierno nacional se plantea una posición más estricta frente a cualquier posible acercamiento con estructuras criminales.




