Nariño se encuentra en una cuenta regresiva que definirá su rumbo por los próximos cuatro años. En esta última semana previa a las elecciones, el ambiente en el departamento no es de simple política tradicional; se percibe la urgencia de un relevo generacional que entienda que el futuro no se construye con promesas, sino con gerencia. Entre las opciones de renovación, surge con fuerza la figura de Daniel Guerra, un candidato joven y el más preparado de la región, quien propone una transición definitiva de la «carreta» electoral hacia la ejecución real.
Daniel no es el político de escritorio al que el electorado está acostumbrado. Administrador aeronáutico y piloto, su «Plan de Vuelo» para Nariño es una hoja de ruta basada en resultados. Como emprendedor que ha liderado proyectos de innovación tecnológica y agroexportación, Daniel entiende que la riqueza de nuestra tierra depende de la competitividad y no de los favores burocráticos.
“Educación para la Vida”
Su propuesta principal, “Educación para la Vida”, busca que el diploma de bachiller deje de ser un punto muerto. Daniel propone que las y los jóvenes salgan del colegio con títulos técnicos y dominio del inglés, herramientas reales para ganar la batalla del empleo en un mundo globalizado. A esto se suma la “Casa del Emprendimiento”, un ecosistema diseñado para formalizar y potenciar el talento local, eliminando las barreras que hoy asfixian al pequeño productor.
El turismo, motor de prosperidad
En el ámbito económico, Daniel Guerra apuesta por el turismo como el motor que irradie prosperidad a todo el departamento. Su visión incluye la gestión de recursos nacionales e internacionales para entregarle a la región un Mega Centro del Carnaval, un espacio digno que convierta nuestra cultura en una potencia turística permanente. En un gesto de madurez política, Daniel reconoce los aciertos actuales en materia turística, pero advierte que es momento de canalizar esos esfuerzos para que el beneficio llegue a cada lugar del departamento.
Transparencia Radical
Lo que diferencia a Daniel es su compromiso con la Transparencia Radical. Su meta es profesionalizar la representación de Nariño en el Congreso, devolviendo el orgullo de ser nariñense a través de una gestión con ojos ciudadanos. «Es hora de hablar con acciones”, asegura el candidato, quien ha dejado claro que, gane o no, procurará darle vida a sus propuestas presentándolas como verdaderos proyectos de ley.
Daniel Guerra, con el número 102 en el tarjetón por el partido En Marcha – U representa la fuerza de una nueva generación, la esperanza de un nuevo país y la transparencia de una nueva política.


