Lo que parecía ser un paseo tranquilo por el hermoso paisaje del departamento de Caquetá se convirtió en un dramático suceso que acabó con la vida de Jorge Alfonso Oñate Patiño, un hombre de 38 años oriundo de Cumbal, municipio del sur de Nariño.
Según las primeras versiones, Jorge Alfonso había viajado hasta la zona de San José de Fragua junto a un grupo de amigos en busca de un momento de recreación. El grupo había llegado hasta una zona rural, específicamente a la orilla del río Fragua Chorroso, un afluente que cruza la región y que, en ciertos momentos del año, presenta una corriente peligrosa debido a la temporada de lluvias.
Tragedia
En un momento de distracción, y tal vez movido por el deseo de disfrutar de un baño refrescante, Oñate Patiño decidió lanzarse al agua. Sin embargo, la fuerza de la corriente fue inesperada y lo arrastró rápidamente río abajo. A pesar de los esfuerzos por parte de sus compañeros y algunas personas que se encontraban cerca, el joven no pudo ser rescatado a tiempo y fue llevado por la corriente sin oportunidad de salir a la orilla.
Tras el alarmante suceso, las autoridades locales y los organismos de socorro fueron alertados y comenzaron de inmediato la búsqueda del joven. Durante varias horas, los equipos de emergencia rastrearon la zona, enfrentándose a la dificultad del terreno y el creciente caudal del río, que dificultaba las labores de rescate. Fue aproximadamente tres kilómetros río abajo cuando finalmente lograron localizar el cuerpo sin vida de Jorge Alfonso.
Caudales
Este lamentable incidente pone en evidencia los peligros que, aunque frecuentemente son desconocidos por los turistas, acechan en las aguas de la región, especialmente en zonas rurales donde los caudales de los ríos aumentan considerablemente durante la temporada de lluvias. La tragedia de este joven nariñense ha sido un recordatorio para las autoridades y los visitantes sobre la importancia de tener precauciones al ingresar a ríos y fuentes de agua de esta naturaleza.
Las autoridades locales han reiterado sus llamados a los turistas para que, al visitar estos lugares, sigan siempre las recomendaciones de seguridad. Los ríos de la región son bellos, pero su fuerza natural puede ser impredecible, y un momento de distracción puede tener consecuencias fatales. Especialmente en esta temporada de lluvias, en la que muchos ríos ven un aumento en su caudal, es fundamental tomar medidas de precaución y evitar entrar al agua sin una supervisión adecuada o sin conocer las condiciones del lugar. Luego de ser rescatado, el cuerpo de Jorge Alfonso fue trasladado a una morgue local, donde se realizaron los procedimientos correspondientes. Posteriormente, el cadáver fue entregado a su familia, quienes viajaron hasta Caquetá para retirarlo y trasladarlo de regreso a su tierra natal, Cumbal, donde el joven recibiría el último adiós.

