Nariñense fue ultimado en una zona de Arauca

En la tarde del pasado viernes, el municipio de Saravena, en el departamento de Arauca, fue escenario de un violento ataque que cobró la vida de dos patrulleros de la Policía Nacional. El suceso ocurrió alrededor de las 6:30 p.m. en la intersección de la calle 30 con carrera 19, cuando los uniformados fueron abordados por sujetos desconocidos que les dispararon sin previo aviso.

Las primeras investigaciones sugieren que el ataque podría estar vinculado con un «plan pistola» relacionado con el aniversario número 44 del Frente Domingo Laín Sanz del grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN). Según las autoridades, los patrulleros se encontraban realizando tareas de custodia de un Centro de Atención Integral (CPL) en el Hospital del Sarare y se dirigían a pie hacia la Estación de Policía cuando fueron emboscados.

Ataque armado

Las víctimas, identificadas como el patrullero Brayan Andrés Tapiero Cacais y el patrullero Edwin Ferney Sánchez Díaz, fueron sorprendidas por los atacantes que se movilizaban en una motocicleta. Tapiero Cacais falleció en el lugar, mientras que Sánchez Díaz, originario del municipio de Consacá en el departamento de Nariño, fue trasladado gravemente herido a un centro asistencial cercano, donde se reportó su deceso poco después.

Las autoridades, al ser notificadas del ataque, activaron de inmediato el plan candado en un intento por capturar a los agresores, pero las operaciones no lograron resultados positivos. En el lugar del ataque, se recogieron evidencias y testimonios mientras se realizaban las diligencias para el levantamiento de los cuerpos.

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Último adiós

El patrullero Edwin Ferney Sánchez Díaz, quien era oriundo de Nariño, será trasladado a su tierra natal para recibir un último homenaje. El cuerpo de Sánchez Díaz llegará al Departamento de Policía de Nariño antes de ser llevado a Consacá, donde sus amigos, familiares y la comunidad en general le darán el último adiós con todos los honores que merece. Este trágico suceso subraya la creciente violencia en la región y el riesgo constante al que se enfrentan las fuerzas de seguridad en su labor diaria para mantener el orden y la paz en áreas afectadas por el conflicto armado.