NADIE ACABARA CON LOS LIBROS

Jorge Carvajal Pérez

Así es el título de uno de los libros del escritor italiano Umberto Eco y que he tenido a bien apropiarme. En más de una ocasión he manifestado mi inmensa gratitud por los libros por las horas de felicidad que me han deparado esas herramientas generosas que nos nutren de conocimiento y de imaginación. Podemos decir que quienes optamos por la complicidad de los libros nos damos cuenta que un libro acaba con la miseria de la vida.

Ante tanta magia que encarnan los libros para nadie es un desconocimiento la amenaza  frente a la tecnología y las  opciones que esta presenta al transformarlos en libros digitales acabando con todo esa aurea que envuelve al libro de papel.  Un aspecto para tener en cuenta es la supuesta disposición de la juventud a todo lo relacionado con los avances tecnológicos y es de suponer que, frente a un mundo visual, a una cultura visual ofrecida por los nuevos medios tecnológicos y de comunicación el libro físico esté condenado a desaparecer.

Ante esto se revela en Pasto,  un aditamento para tener en cuenta, los jóvenes de Pasto si leen, y es más muestran un fervoroso interés por el libro físico y más aún por el libro usado. Así lo he podido constatar en mis asiduas visitas a un lugar entrañable para Pasto como es Librería Orión, ubicada en la antigua calle angosta, ahí encontramos la presencia continua de jóvenes que motivados por su interés de leer para dar sustento al sentido de sus vidas asisten ávidos a adquirir libros de segunda a precios cómodos a sus bolsillos.  Y es que en Librería Orión hay mesas con libros de autores clásicos y contemporáneos en todas las áreas a precios desde 2.000 y 5.000 pesos, un lugar donde puedes curiosear en busca del libro que te espera mientras te deleitas con una excelente programación musical que alienta y enseña.

Vale tener en cuenta que espacios como estos son posibles de realizar y de mantenerse cuando alrededor de ellos se ha formado un eficiente equipo de trabajo. Y esta es la base del aporte cultural de Librería Orión para que cada vez más haga parte de la cultura de nuestra ciudad. Como no reconocer este aspecto después de las difíciles situaciones que tenido que enfrentar los emprendedores y comerciantes en general frente a la pandemia y al estallido social, donde  se vieron gravemente afectadas las librerías en todo el mundo.

Nos consta de la humildad y la determinación de Don Orión Castro de mantener vigente esta librería, que le pertenece a la ciudad, nos consta de la capacidad y la gestión de su esposa doña Sandra Lorena Trochez, una promotora incansable del mundo de los libros, quien no da tregua para fortalecer la librería.

Imposible desconocer la gestión de Alfredo Villarreal en torno a todo lo que es significa Librería Orión en ya 12 años de existencia, adicional a todo esto la lealtad de José Guillermo Revelo para hacer frente a la dirección de la librería y garantizar una excelente atención con   una adecuada orientación basada en su experiencia y conocimiento.

Queda invitar a todos los lectores de esta columna para que visiten Librería Orión en estos días cuando podremos disfrutar de las últimas adquisiciones que han llegado desde Bogotá, a precios sorprendentes.

Realmente un país que lee es un país que se prepara para vivir un presente digno y una juventud que lee es una juventud que se prepara para propiciar verdaderos cambios. El formato de los libros podrá transformarse, pero nadie acabará con los libros y en Pasto sí se lee, la juventud si lee.

Por: JORGE HERNANDO CARVAJAL PÉREZ

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