¿Qué ocurrió? El hecho ocurrió en un vuelo de Delta Air Lines que viajaba de Atlanta a Portland. La pasajera, identificada como Ashley Blair, entró en trabajo de parto cuando el avión estaba a unos 30 minutos de aterrizar. A bordo había al menos dos paramédicas y otros pasajeros con conocimientos médicos que acudieron a ayudar tras el llamado de la tripulación. Un parto improvisado en el aire Sin equipo médico especializado, los pasajeros y la tripulación improvisaron con lo que tenían: mantas, cordones (como torniquete) y suministros básicos. El bebé nació en cuestión de minutos, incluso se reporta que bastaron solo unos pocos empujes. La niña nació unas dos semanas antes de lo previsto y pesó alrededor de 2,5 kg. Final feliz Tras el aterrizaje en Portland, equipos de emergencia esperaban en pista. Tanto la madre como la bebé se encontraban estables y fueron trasladadas a un hospital. Los pasajeros celebraron el nacimiento con aplausos dentro del avión. Un caso muy raro Los nacimientos en vuelo son extremadamente poco comunes: se estima que ocurre aproximadamente 1 por cada 26 millones de pasajeros.




