El deporte no siempre empieza en una cancha. A veces nace en una idea, en una preocupación por los jóvenes, en la necesidad de crear oportunidades donde antes no las había. Esa es la mirada que ha impulsado el concejal Andrés Acosta con la propuesta de fortalecer e institucionalizar los Juegos de Integración Municipal, una iniciativa que busca unir barrios, veredas, comunas y corregimientos a través del deporte y la recreación.
Para Acosta, el deporte no es solo competencia: es prevención, convivencia y esperanza. Significa que un niño tenga un espacio seguro después de clases, que un joven encuentre disciplina en lugar de riesgos, que una comunidad vuelva a reunirse alrededor de un objetivo común. En una ciudad como Pasto, donde muchas familias enfrentan desafíos sociales y económicos, estas iniciativas representan oportunidades reales de transformación.
La propuesta también incluye la participación de sectores urbanos y rurales, promoviendo integración social y acceso equitativo a escenarios deportivos, además de recursos para garantizar su continuidad.
Esto se proyecta como una política pública que puede impactar generaciones.
Quienes conocen su historia aseguran que su interés por el deporte nace de la convicción de que la disciplina puede cambiar destinos. Por eso, este proyecto no solo habla de juegos: habla de futuro.
Porque cuando una ciudad invierte en deporte, en realidad está invirtiendo en vida, en oportunidades y en sueños que apenas comienzan.




