La escalada militar en Oriente Medio dejó un saldo humano devastador en Irán, donde al menos 555 personas murieron como consecuencia de los bombardeos lanzados por Estados Unidos y Israel, según confirmó la Media Luna Roja. El organismo humanitario informó que 131 ciudades iraníes resultaron afectadas por los ataques, lo que evidencia la magnitud y extensión de la ofensiva.
De acuerdo con el comunicado oficial, los bombardeos —calificados por Teherán como “terroristas sionistas-estadounidenses”— impactaron múltiples regiones del país. Entre los objetivos alcanzados hubo instalaciones militares y administrativas, principalmente en Teherán y otras ciudades estratégicas. Esta información fue respaldada por la Guardia Revolucionaria, que dio declaraciones a la agencia RIA Novosti.
En respuesta a los ataques, Irán lanzó una contraofensiva regional, atacando objetivos israelíes y bases militares estadounidenses ubicadas en países del Golfo Pérsico. Según las autoridades iraníes, estas acciones se realizaron como represalia directa por la muerte de Ali Jameneí y de varios altos funcionarios de la República Islámica, un hecho que marcó un punto de quiebre en el conflicto.
La ofensiva iraní provocó escenas de tensión en varias capitales de la región. Habitantes de Doha, Abu Dabi y Dubái reportaron fuertes explosiones durante la madrugada. En Kuwait, una columna de humo se elevó sobre la embajada estadounidense, mientras que el Ministerio de Defensa kuwaití informó que varios aviones militares de EE. UU. se estrellaron, aunque sus tripulantes lograron sobrevivir.
Israel también fue blanco de los ataques iraníes. Las autoridades israelíes confirmaron que al menos nueve personas murieron el domingo, y periodistas de AFP reportaron explosiones en Jerusalén, lo que incrementó el temor a una guerra abierta de gran escala.
En conjunto, estos hechos marcan una grave intensificación del conflicto, con consecuencias humanitarias cada vez más severas, un aumento del riesgo regional y llamados internacionales urgentes a frenar la escalada bélica antes de que derive en un enfrentamiento aún más amplio.




