El líder supremo de Irán, Ayatollah Ali Khamenei, fue asesinado en un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel en Teherán el 28 de febrero de 2026, en medio de un conflicto regional ya latente. Este hecho ha marcado uno de los sucesos más impactantes en décadas en Oriente Medio. Tras la confirmación de su muerte, Irán respondió con misiles y drones contra objetivos en Israel, bases estadounidenses y otros países aliados en la región. Eso ha provocado ataques cruzados, movilización militar y represalias en varios frentes. Reacción de Hezbollah y la crisis en Líbano El grupo aliado de Irán, Hezbollah, lanzó proyectiles contra Israel desde el sur del Líbano como forma de respuesta, lo que llevó a represalias aéreas israelíes en Beirut. Las autoridades libanesas intentaron frenar las acciones militares no autorizadas dentro de su territorio Protestas y violencia en otros países La muerte de Khamenei ha generado protestas masivas pro-Irán y anti-Estados Unidos/Israel en países como Pakistán e Irak, donde se reportaron enfrentamientos con fuerzas de seguridad y varias víctimas.


