Muere Marianne Faithfull, ícono del Swinging London y la resiliencia artística

La icónica cantante, compositora y actriz británica Marianne Faithfull, una figura clave en la música durante seis décadas, falleció a los 78 años. Un portavoz confirmó su muerte con un comunicado oficial, señalando que Faithfull falleció pacíficamente en Londres, rodeada de su familia.

Nacida en Londres en 1946, Faithfull provenía de una familia con antecedentes nobles austriacos. Su madre, Eva von Sacher-Masoch, era descendiente del escritor Leopold von Sacher-Masoch. Sin embargo, su vida transcurrió en una casa modesta en Reading, Inglaterra.

Inicios musicales y ascenso al estrellato

A mediados de los años 60, Faithfull se mudó a Londres y conoció al productor y mánager de los Rolling Stones, Andrew Loog Oldham. Oldham encargó a Mick Jagger y Keith Richards la composición de su sencillo debut, «As Tears Go By», el cual se convirtió en un éxito inmediato en 1964. En 1965, logró tres éxitos adicionales en el Top 10 británico.

Ese mismo año, se casó con el artista John Dunbar y tuvo un hijo, Nicholas. Sin embarg

o, su matrimonio terminó pronto cuando dejó a Dunbar por Mick Jagger, líder de los Rolling Stones. La relación con Jagger, que duró cuatro años, fue ampliamente publicitada y la colocó en el centro de atención mediática.

Una carrera de reinvención constante

Faithfull demostró una notable capacidad de reinvención. A pesar de enfrentar problemas de salud, incluida la anorexia y la adicción a la heroína, regresó al mundo de la música en 1979 con el álbum «Broken English», aclamado por la crítica. Continuó lanzando álbumes explorando diversos géneros, desde el rock hasta el jazz vocal.

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Además de su carrera musical, Faithfull incursionó en el cine, participando en películas como «The Girl on a Motorcycle» y «Hamlet». Su papel más recordado en la gran pantalla fue el de la emperatriz María Teresa en «María Antonieta», dirigida por Sofia Coppola.

Legado imborrable

Marianne Faithfull, que había sobrevivido a la heroína, dos comas, cáncer y coronavirus, falleció en paz rodeada de su familia. Su vida, marcada por el arte, los excesos y la reinvención constante, deja un vacío en el mundo de la música y el cine. Faithfull será recordada no solo como un ícono del Swinging London de los años sesenta, sino como un símbolo de la resiliencia artística.