El exgobernador del Valle del Cauca, Juan Carlos Abadía, fue trasladado a la cárcel de Villahermosa en Cali, luego de permanecer recluido en la Escuela de Carabineros de la Policía. La medida se produjo por orden del presidente Abelardo De La Espriella, en cumplimiento de la condena que pesa en su contra.
Abadía fue sentenciado a 21 años y 7 meses de prisión por los delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales y peculado por apropiación en favor de terceros agravado por la cuantía. El proceso está relacionado con un convenio suscrito durante su administración para la dotación de material bibliográfico destinado a bibliotecas escolares del departamento.
La condena quedó en firme tras la decisión de la Corte Suprema de Justicia, que confirmó la responsabilidad del exmandatario en las irregularidades detectadas en la contratación. Según la investigación, el convenio tenía un valor superior a 1.072 millones de pesos y se evidenciaron operaciones que permitieron la apropiación de recursos públicos mediante sobrecostos.
El traslado se produjo después de que Abadía presentara una descompensación de salud al conocer la decisión de enviarlo a un establecimiento penitenciario. No obstante, el presidente De La Espriella afirmó que el episodio habría sido utilizado como estrategia para evitar el traslado y cuestionó la actividad política que, según dijo, el exgobernador habría mantenido durante su reclusión. Estas afirmaciones corresponden a declaraciones del mandatario y no constituyen hechos establecidos judicialmente.
La reubicación del exgobernador en Villahermosa marca un nuevo capítulo en el cumplimiento de su condena y refleja la aplicación de medidas estrictas frente a delitos contra la administración pública. El caso continúa bajo seguimiento judicial y político, en un contexto de alta sensibilidad por la transparencia en el manejo de los recursos públicos.




