Miles de ciudadanos participaron este jueves en distintas ciudades del país en una jornada de movilizaciones convocada por el Gobierno nacional para respaldar el aumento del salario mínimo, luego de que el Consejo de Estado suspendiera provisionalmente el decreto que establecía el incremento para 2026.
Las marchas fueron promovidas como una demostración de apoyo al denominado “salario mínimo vital”, una propuesta defendida por el presidente Gustavo Petro como una medida orientada a proteger el poder adquisitivo de los trabajadores frente a la inflación y fortalecer el consumo interno. La convocatoria reunió a sindicatos, organizaciones sociales, centrales obreras y ciudadanos que salieron a las plazas públicas en varias capitales.
En Bogotá, el principal punto de concentración fue la Plaza de Bolívar, donde desde horas del mediodía comenzaron a llegar manifestantes provenientes de diferentes sectores de la ciudad. Durante la jornada se registraron afectaciones en la movilidad y cierres temporales en algunas vías principales, además de interrupciones parciales en el sistema de transporte público.
Las movilizaciones también se desarrollaron en ciudades como Medellín, Cali, Bucaramanga, Pereira, Manizales, Cúcuta y otras capitales regionales, con concentraciones programadas en plazas centrales y recorridos autorizados por las autoridades locales. En algunas regiones, las marchas iniciaron desde la mañana y se extendieron hasta la tarde.
El Gobierno ha insistido en que el aumento salarial cuenta con fundamentos económicos y constitucionales, mientras sectores críticos consideran que la medida podría generar impactos en el empleo y en los precios. La suspensión del decreto abrió un debate jurídico y político que continúa mientras se define una decisión de fondo sobre la legalidad del incremento.
Durante su intervención ante los asistentes, el mandatario reiteró que la defensa del salario mínimo busca garantizar condiciones dignas para los trabajadores y aseguró que su administración continuará impulsando medidas para mantener la estabilidad de los ingresos laborales.
Las autoridades acompañaron las movilizaciones con dispositivos de seguridad y reiteraron el llamado a la protesta pacífica, mientras se evalúan los efectos de la jornada en la movilidad y la actividad económica de las principales ciudades del país.




