Los Mossos d’Esquadra han alertado sobre un repunte del tráfico ilegal de perros que utiliza la AP-7 como una de las principales rutas para trasladar animales procedentes de otros países. La situación preocupa especialmente por las condiciones en las que son transportados muchos de estos animales.
Según la información difundida por las autoridades, detrás de este negocio existe un mercado que mueve cachorros que, en algunos casos, llegan enfermos, sin los controles sanitarios correspondientes o en condiciones inadecuadas. El traslado y comercialización irregular puede representar un riesgo tanto para el bienestar de los animales como para la salud pública.
Los controles policiales buscan detectar estos movimientos y evitar que los perros sean introducidos y comercializados de manera clandestina. Las autoridades también insisten en la importancia de adquirir animales de forma responsable y verificar siempre su procedencia, documentación y estado sanitario para no contribuir a este tipo de negocio.



