La angustia y la incertidumbre crecen con el paso de los días para las familias de Charliz Sebastián Ospina Marroquín, de 35 años, y Diógenes Sánchez Preciado, de 57 años, quienes permanecen desaparecidos desde el pasado 11 de mayo luego de emprender un viaje desde Neiva con destino al departamento del Putumayo.
Según información entregada por allegados, ambos hombres salieron en un vehículo con el propósito de cumplir compromisos relacionados con actividades laborales. Sin embargo, desde ese día no volvieron a comunicarse con sus familiares y hasta el momento no existe información clara sobre su ubicación o las circunstancias en las que desaparecieron.
Desesperación
La situación ha generado profunda preocupación entre sus seres queridos, quienes aseguran vivir momentos de desesperación ante la falta de noticias y el silencio absoluto que rodea el caso.
“Lo único que queremos es saber dónde están y que regresen sanos y salvos”, expresaron familiares, quienes han difundido fotografías e información en redes sociales con la esperanza de obtener pistas que permitan encontrarlos.
Ante la gravedad del caso, unidades de la Sijín y del Gaula del departamento del Huila adelantan las investigaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido y establecer la última ubicación conocida de los desaparecidos.
Búsqueda
Las autoridades trabajan en la recopilación de información, revisión de cámaras de seguridad, rutas de desplazamiento y testimonios que puedan aportar elementos clave para avanzar en la búsqueda.
Mientras tanto, familiares han pedido el apoyo urgente de la comunidad y de las personas que pudieron haber visto el vehículo o tenido contacto con los hombres durante su recorrido entre Huila y Putumayo. El caso ha generado gran preocupación debido al contexto de inseguridad que se vive en algunos corredores viales del sur del país, donde persisten situaciones relacionadas con grupos armados, extorsiones y desapariciones que mantienen en alerta a las comunidades.




