Con motivo de la próxima realización de las elecciones presidenciales programadas para el 31 de mayo, y una vez finalizada la Semana Santa, una delegación conjunta de la Misión de Observación Electoral (MOE) y de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea llevará a cabo un recorrido por los once municipios que conforman la costa pacífica del departamento de Nariño. Esta visita tiene como propósito principal evaluar las condiciones democráticas y de seguridad en esta región del país, considerada históricamente como una de las más vulnerables en materia de orden público y garantías electorales.
El recorrido
El itinerario de la delegación incluye municipios como Tumaco, El Charco, Santa Bárbara de Iscuandé, Mosquera, Roberto Payán, Magüí Payán, Barbacoas, Mallama, entre otros territorios que presentan complejos desafíos sociales, económicos y de seguridad. Estas zonas han sido escenario de múltiples problemáticas relacionadas con la presencia de grupos armados ilegales, economías ilícitas y una limitada presencia institucional del Estado, factores que inciden directamente en el libre ejercicio de los derechos políticos de la ciudadanía.
Ante alertas tempranas
La visita de estas misiones de observación internacional y nacional responde a la creciente preocupación manifestada por diversos organismos de control y defensa de los derechos humanos. En particular, la Defensoría del Pueblo, en cabeza de Iris Marín, ha alertado sobre la recepción de múltiples denuncias que advierten acerca de posibles actos de intimidación y presión por parte de grupos armados ilegales hacia la población civil, con el objetivo de influir en la intención de voto o restringir la participación electoral.
A verificar condiciones
En este contexto, la presencia de la MOE y de la misión de la Unión Europea busca no solo verificar las condiciones logísticas y de seguridad para la jornada electoral, sino también escuchar de primera mano a las comunidades, líderes sociales, autoridades locales y organizaciones civiles sobre las problemáticas que enfrentan. Se espera que este ejercicio permita identificar riesgos, emitir recomendaciones oportunas y contribuir al fortalecimiento de la transparencia del proceso electoral.
Asimismo, estas misiones desempeñan un papel clave en la generación de confianza entre la ciudadanía, al actuar como garantes independientes que vigilan el cumplimiento de los estándares democráticos. Su labor incluye la observación del desarrollo de campañas políticas, el acceso equitativo a medios de comunicación, la libertad de movimiento de los candidatos y la ausencia de coacción sobre los votantes.
Atención especial
La región del Pacífico nariñense, por sus condiciones geográficas y sociales, requiere una atención especial por parte de las autoridades nacionales y de la comunidad internacional. La verificación en terreno permitirá establecer si existen las garantías necesarias para que los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto de manera libre, informada y sin presiones.
Finalmente, los resultados de este recorrido serán fundamentales para la elaboración de informes que orienten acciones preventivas y correctivas antes de la jornada electoral del 31 de mayo. De esta manera, se busca contribuir a que las elecciones se desarrollen en un ambiente de legalidad, transparencia y respeto por la voluntad popular, pilares esenciales de cualquier sistema democrático.




