La vereda San José de El Salado, en el municipio de Consacá, fue escenario de una jornada significativa tras la visita de la ministra Yannai Kadamani Fonrodona, quien resaltó el potencial cultural y productivo de las comunidades del sur del país.
Fortalecimiento
Durante su recorrido, la funcionaria enfatizó la importancia de escuchar a los territorios para reconocer sus saberes, tradiciones y capacidades. En ese sentido, destacó que Colombia también debe narrarse desde sus fortalezas culturales, visibilizando prácticas como la producción de panela, las artesanías, la música y la poesía, que hacen parte de la identidad local.
Uno de los anuncios más relevantes fue la intención de avanzar en la construcción de un plan especial de salvaguarda para estas tradiciones. Desde el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes se gestionarán recursos para iniciar diagnósticos que permitan, a futuro, declarar la panela como patrimonio cultural, en un proceso que involucre directamente a la comunidad.
La ministra también destacó el alcance del programa Artes para la Paz, iniciativa que ha llevado formación artística a miles de colegios públicos en el país. En este contexto, expresó su interés en vincular a formadores locales, fortaleciendo así los procesos culturales desde las mismas comunidades.
Asimismo, se propuso impulsar las artesanías como una alternativa económica sostenible, especialmente para las mujeres del territorio, a través de proyectos enfocados en la formación y comercialización de productos locales.
La agenda incluyó una visita a la institución educativa de la vereda, donde la ministra conoció el proyecto “Pintando sueños de vida”, liderado por Ingrid Cortés. Esta iniciativa ha transformado el entorno escolar mediante el arte, generando espacios de creatividad y apropiación comunitaria.
Jornada
Por su parte, Odila Mora, directora de la institución, calificó la jornada como un momento inolvidable y destacó que la presencia institucional representa un reconocimiento al trabajo colectivo que se ha venido desarrollando en la zona. Explicó que el proyecto nació hace dos años a través de una minga comunitaria que permitió mejorar la infraestructura educativa.
Durante la visita también se generaron compromisos concretos, como el apoyo a talentos locales, entre ellos el joven músico Camilo Narváez, así como el fortalecimiento de procesos artísticos y artesanales.
Finalmente, la ministra reiteró que el arte debe asumirse como una herramienta de transformación social, capaz de fortalecer la identidad, promover la convivencia y ampliar las oportunidades en las comunidades rurales.



