Millonarios vive el inicio de semestre más triste de los últimos años y la crisis ya no admite más excusas
El club más ganador del fútbol colombiano con quince estrellas en su historia arrancó el segundo semestre de 2026 de la manera más vergonzante posible: perdiendo en casa ante Bucaramanga con el mismo libreto de siempre, la misma falta de gol de siempre y el mismo discurso postpartido de siempre. La hinchada azul que llenó El Campín con la ilusión de los siete refuerzos y la promesa de un semestre diferente se fue a casa con la certeza de que algo estructural está fallando en un proyecto que consume dinero sin dar resultados. Leonardo Castro, Darwin Quintero y Sebastián Del Castillo tuvieron las ocasiones más claras del partido y ninguno pudo convertir, mientras Bucaramanga necesitó un solo remate claro en 90 minutos para llevarse los tres puntos.
Lo que más duele de esta derrota es la oportunidad desperdiciada de arrancar con confianza un semestre que Millonarios necesita desesperadamente para recuperar su imagen y su lugar entre los grandes del fútbol colombiano. Con 26 puntos en la tabla de reclasificación el equipo azul no está en zona de descenso pero tampoco está donde debería estar un club de su historia y su inversión. La próxima fecha visitando a Independiente Medellín en el Atanasio Girardot el miércoles será el segundo examen consecutivo de visitante en una cancha difícil, y perder ese partido pondría a Bustos en una situación prácticamente insostenible. Millonarios tiene el plantel, tiene los recursos y tiene la historia, pero no tiene lo más importante en este momento: los resultados que su hinchada lleva demasiado tiempo esperando.




