Por: Jorge Arturo Bravo
Con motivo de la realización de la IX Vuelta a Nariño en Bicicleta, evento ciclístico que, con la organización de la Gobernación de Nariño y el apoyo de Pasto Deporte, se corrió, entre el 13 y el 17 de agosto, por las carreteras del suroccidente del departamento, me permitió observar prácticamente una nueva camada de jóvenes ciclistas, que se proyecta, si cuenta con el apoyo necesario, como las futuras figuras del ciclismo nariñense y por qué no, del ciclismo colombiano.
Pero también me permitió encontrarme y volver a recordar a ese puñado de ciclistas nariñenses que, en el pasado, décadas de los años setenta y ochenta, especialmente, y también los ciclistas de estos últimos veinte años, nos hacían, y aún nos hacen, vibrar todas nuestras fibras, acelerar nuestro corazón y hasta escaparse unas cuántas lágrimas por la emoción que nos producían sus triunfos, en carreteras nacionales e internacionales.
Sin embargo, fue mi mayor emoción, recordar a mi querido pueblo de Carlosama, pues al llegar a esta bella población la tercera etapa, afloraron en mi pensamiento, cual una larga procesión, los más hermosos e inolvidables recuerdos, porque fue allí, donde, en septiembre de 1972, siendo muy joven, inicié mi vida como Maestro, y conocer, en esa época, a una gloria del ciclismo nariñense, “el mono” Omar Torres, oriundo de esa tierra, que corrió, con éxito, varias vueltas a Colombia y Clásicos RCN.
Igualmente llegó a mí, el nombre de un hombre, que no lo conocía en su momento, hasta que recibí de sus manos el decreto de nombramiento como Maestro de su bella Carlosama, era el Supervisor Escolar Milton Villarreal Paredes, quien con sus buenos oficios hizo que fuera yo el designado como Maestro del recién fundado Colegio “Cooperativo” Carlosama, hoy IE “Camilo Torres”, un colegio fundado en agosto de 1972, por este “Maestro de Maestros”. Para usted mi querido profe Milton, mi más eterna gratitud.
Pues como dijo alguna vez aquel gran filósofo, orador y político romano, Cicerón: “La gratitud no solo es una virtud importante, sino que es la madre de todas las demás”.
Jorge Arturo Bravo
El Despertador del Sur

