Messi, furioso con el árbitro tras la goleada del Inter Miami: intentó ir al vestuario a confrontarlo y Suárez lo detuvo

La temporada 2026 de la Major League Soccer (MLS) arrancó de manera inesperada para el Inter Miami CF, vigente campeón del certamen, con una contundente derrota 3-0 ante el Los Angeles FC en el Memorial Coliseum de Los Ángeles, lo que desató una polémica protagonizada por Lionel Messi al término del compromiso.

El astro argentino mostró un gesto poco habitual de frustración tras el pitazo final, no solo por el resultado en contra, sino por varias decisiones arbitrales que lo molestaron a lo largo del encuentro. Según las imágenes difundidas en redes y reportadas por medios internacionales, Messi —que actuó como titular en su debut en la temporada y completó los 90 minutos pese a una reciente molestia física— se dirigió visiblemente enfadado hacia el área donde se encontraban los oficiales del partido, con la aparente intención de confrontar directamente al árbitro principal, Pierre-Luc Lauzière.

El tenso momento que pudo pasar a mayores

Lo más comentado del episodio fue cuando Messi estuvo a punto de ingresar al vestuario de los árbitros tras concluir el juego. En ese instante, su amigo y compañero de equipo, Luis Suárez, intervino rápidamente para detenerlo y sacarlo de la trayectoria hacia los oficiales, sujetándolo del brazo y escoltándolo hacia la zona de vestuarios del propio Inter Miami, evitando así que la situación escalara y posible sanción disciplinaria.

El incidente no pasó desapercibido en redes sociales y medios deportivos, donde se viralizaron los videos que captaron a Messi con gestos de evidente irritación y a Suárez actuando como su “cortafuego” para enfriar los ánimos. La reacción del capitán argentino fue descrita como inusual para un jugador de su experiencia y templanza, aunque algunos analistas han señalado que responde al nivel de frustración que genera una derrota abultada en un debut de temporada y ciertas decisiones arbitrales cuestionables a lo largo del duelo.

Un debut complicado para el campeón

La caída por 3-0 —con goles de David Martínez, Denis Bouanga y Nathan Ordaz para el LAFC— no solo dejó al Inter Miami con urgencia de mejorar su rendimiento, sino que también puso en evidencia que incluso figuras de la talla de Messi pueden perder la compostura cuando sienten que el desarrollo del juego no se ajusta a sus expectativas.

Aunque se espera que la MLS pueda investigar el comportamiento del argentino, por ahora el incidente queda como uno de los principales temas de conversación de la primera fecha del torneo y una imagen poco común de Messi en el fútbol estadounidense, reforzando el interés mediático en la defensa del título por parte de Inter Miami.

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