Un grave hecho de violencia encendió las alarmas en el municipio de Tuluá, luego de que un grupo de hombres armados obligara a un equipo médico a prestar atención a un herido en una zona rural. El incidente ocurrió en el corregimiento de Barragán, donde los profesionales de la salud fueron sacados de un puesto médico bajo amenazas.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, los sujetos armados ingresaron al centro asistencial y, de manera forzada, trasladaron a un médico, un auxiliar de enfermería y al conductor de una ambulancia hasta una finca del sector. Allí, el equipo fue obligado a atender a una persona con herida de bala, presuntamente causada en medio de enfrentamientos entre grupos disidentes.
El secretario de Gobierno del municipio, Martín Hincapié, rechazó contundentemente lo ocurrido y advirtió sobre los riesgos que enfrentan los trabajadores del sector salud en medio del conflicto armado. El funcionario explicó que este tipo de acciones no solo pone en peligro la integridad del personal médico, sino que también constituye una violación al Derecho Internacional Humanitario.
“El personal de salud debe poder ejercer su labor sin presiones ni amenazas”, reiteró Hincapié, quien además hizo un llamado urgente a los actores armados para respetar la misión médica y garantizar condiciones seguras para el ejercicio de su trabajo.
Este episodio se suma a un contexto de creciente violencia en el suroccidente del país, donde la presencia de grupos armados ilegales continúa afectando tanto a la población civil como a sectores esenciales. Las autoridades locales han manifestado su preocupación ante la posibilidad de que los profesionales de la salud queden atrapados en medio de confrontaciones o sean instrumentalizados por los actores armados.
Finalmente, desde la administración municipal se solicitó al Gobierno nacional la adopción de medidas urgentes, entre ellas el fortalecimiento de la presencia de la fuerza pública en la región. Asimismo, se pidió la intervención de organismos nacionales e internacionales que permitan garantizar la protección de la misión médica y el respeto por las normas humanitarias en medio del conflicto.




