Mbappé llega al duelo ante Marruecos en el mejor momento de su carrera mundialista con siete goles en cinco partidos
El capitán de Francia aterriza en el Gillette Stadium de Boston como el mejor jugador del Mundial 2026 sin discusión posible. Siete goles en cinco partidos, dos asistencias y una presencia en cancha que hace diferente a Francia desde el primer minuto. Lo más llamativo de este Mbappé 2026 es la evolución que ha mostrado respecto a ediciones anteriores: si en 2018 fue el velocista desequilibrante y en 2022 el goleador voraz, en este torneo es el líder total que dirige, organiza y decide cuando el partido lo necesita. Incluso se tomó el tiempo de condenar públicamente los comentarios racistas de una senadora paraguaya hacia su persona tras el partido de octavos, demostrando que su madurez va mucho más allá del fútbol.
Enfrente tendrá a su excompañero Achraf Hakimi, con quien compartió vestuario en el PSG durante años y que conoce cada uno de sus movimientos mejor que cualquier defensor del mundo. Ese conocimiento mutuo convierte el duelo individual en algo único e irrepetible, donde la sorpresa y la improvisación serán las únicas armas que puedan romper el equilibrio. Mbappé sabe además que Marruecos le paró los pies a Francia en Qatar 2022 más de lo que el marcador final de 2-0 reflejó, y que esta tarde en Boston los Leones del Atlas saldrán a demostrar que cuatro años después tienen los argumentos para dar el golpe más grande de la historia del fútbol africano.

