Asesinato de Mateo Pérez: el riesgo de informar en el norte de Antioquia

El caso de Mateo Pérez Rueda, un joven periodista de 23 a 25 años (según distintas fuentes), ha generado conmoción en Colombia. Era oriundo de Yarumal (Antioquia) y se desempeñaba como director del medio digital El Confidente, enfocado en cubrir la realidad social y el conflicto armado en el norte del departamento.

Además de su labor periodística, estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Colombia, lo que reforzaba su enfoque analítico sobre los fenómenos sociales que investigaba.

Quienes lo conocieron lo describen como un comunicador comprometido con las comunidades, especialmente en temas de orden público, violencia y crisis humanitaria en regiones rurales.


Los hechos: desaparición y presunto asesinato

El periodista fue visto por última vez cuando se desplazó hacia la vereda Palmichal, en el municipio de Briceño, una zona altamente afectada por el conflicto armado.

Según la información recopilada:

  • Viajó a la zona para realizar un reportaje sobre enfrentamientos entre el Ejército y las disidencias de las Farc.
  • Habitantes le advirtieron del riesgo de ingresar a áreas rurales, pero decidió continuar con su trabajo periodístico.
  • En el trayecto habría sido interceptado por hombres armados.
  • Testimonios indican que fue retenido, interrogado e incluso torturado.

Aunque inicialmente fue reportado como desaparecido, múltiples versiones de autoridades, líderes políticos y organizaciones apuntan a que fue asesinado en esa zona.


El contexto: conflicto armado en el norte de Antioquia

El caso no puede entenderse sin el contexto de violencia que atraviesa la región.

En Briceño y municipios cercanos operan estructuras armadas ilegales como:

  • El Frente 36 de las disidencias de las Farc
  • El Clan del Golfo

Estos grupos se disputan corredores estratégicos, generando una crisis humanitaria que afecta a la población civil y limita el acceso de las autoridades.

De hecho, la inseguridad es tan alta que incluso organismos oficiales han tenido dificultades para ingresar a la zona y recuperar el cuerpo del periodista.


Amenazas y presiones previas

Antes de su desaparición, Mateo Pérez ya había denunciado presiones contra su trabajo.

Según reportes:

  • Había advertido sobre acoso judicial y denuncias en su contra.
  • Señaló intentos de sectores políticos de silenciar su labor periodística.

Esto refuerza la hipótesis de que su trabajo informativo en zonas de conflicto lo puso en riesgo.


Reacciones y exigencias de justicia

El caso ha provocado múltiples reacciones:

  • La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) denunció la desaparición y alertó sobre el riesgo para periodistas en la región.
  • Autoridades departamentales ofrecieron recompensas para dar con los responsables.
  • Líderes políticos y organizaciones sociales exigieron esclarecer los hechos y recuperar el cuerpo.

El crimen ha reabierto el debate sobre la seguridad de los periodistas en Colombia, especialmente aquellos que cubren conflicto armado en zonas rurales.


Un caso que refleja riesgos del periodismo en Colombia

El asesinato de Mateo Pérez no es un hecho aislado, sino parte de un patrón de violencia contra comunicadores en contextos de conflicto.

Su muerte evidencia:

  • La persistencia de actores armados ilegales
  • La falta de garantías para ejercer el periodismo en regiones apartadas
  • El alto riesgo de investigar temas de orden público

En definitiva, su caso se convierte en un símbolo de los peligros que enfrentan los periodistas que buscan informar desde los territorios más golpeados por la violencia.

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