Cuatro personas fueron asesinadas en la zona rural del municipio de Padilla, norte del Cauca, en un hecho que ha generado consternación entre la comunidad. El Brigadier General Alirio Aponte Sepúlveda, comandante de la Vigésima Novena Brigada del Ejército Nacional, señaló que la masacre estaría relacionada con disputas entre grupos delincuenciales dedicados al control territorial y al microtráfico.
Según las autoridades, los agresores llegaron disparando para sembrar pánico entre los habitantes. Posteriormente, forzaron la entrada a varias viviendas y asesinaron a las víctimas frente a sus familiares. Líderes sociales indicaron que algunos de los fallecidos no tenían vínculo con las bandas criminales, sino que resultaron afectados por la violencia que buscan imponer los grupos armados.
Víctimas
Las víctimas fueron identificadas como Alexander Lucumí Valencia, de 40 años; José Nery Lucumí, de 74; Julio César Carabalí Domínguez, de 40; y Jorge Eliecer Mina Paz, de 30 años. Sus cuerpos fueron trasladados al hospital de Puerto Tejada, donde se realizaron los procedimientos judiciales correspondientes.

Tras el ataque, las tropas de la Vigésima Novena Brigada, en coordinación con la Policía Nacional, activaron un despliegue operacional sostenido en el sector. Su objetivo es contrarrestar el accionar de estos grupos criminales, fortalecer la presencia institucional y garantizar la seguridad de la población civil.

El Brigadier General Aponte informó que se realizará un Consejo de Seguridad con autoridades locales y regionales para evaluar la situación de orden público y definir estrategias conjuntas. “Se establecerán acciones articuladas que permitan prevenir nuevos hechos violentos y proteger a las comunidades”, afirmó.
El hecho ha sido atribuido a la banda conocida como “Los 5 y 6”, que delinque en Padilla y municipios cercanos, aprovechando corredores estratégicos para el microtráfico y otras economías ilegales. Leonardo González, director de Indepaz, condenó la masacre y advirtió sobre el riesgo que enfrentan las comunidades rurales. Señaló que la violencia responde a confrontaciones armadas que afectan incluso a civiles inocentes.
Unidades del CTI de la Fiscalía y de la Sijín de la Policía Nacional avanzan en la recolección de pruebas y la identificación de los responsables. Con esta masacre, el Cauca ya registra dos hechos violentos de este tipo en 2026, y el país suma seis en total. Las autoridades y las comunidades insisten en la necesidad de una intervención estatal urgente para prevenir nuevos ataques y garantizar la protección de la población civil



